Un Tratado sobre Magia Blanca -o el camino del Discípulo

Contiene las Quince Reglas para la Magia (para el control por el Alma). El Alma, el Mago Blanco, se manifiesta correctamente a través de sus propios e inherentes poderes «mágicos». El hombre es esencial e inherentemente divino. El Alma es el medio por el cual el género humano desarrolla la conciencia de la divinidad, redime la materia densa y libera la llama pura del Espíritu de las limitaciones de la forma.