Triángulos de Fuerza… Planetas (1ra parte)

En este ciclo mundial actual todos los resultados son de significación inusual y también se los enfatiza inusualmente en la conciencia humana.

Saturno, a través del cual fluye energía desde Leo, vía Shamballa, a Humanidad, gobierna dos decanatos en Capricornio. De allí su extrema potencia hoy día en el triángulo de Humanidad. Saturno deshace (breaks up) condiciones existentes por la fuerza de su impacto de energía, de ese modo permitiendo que la influencia de Mercurio sea expresada más plenamente. Entonces la visión puede ser intuitivamente percibida cuando se han eliminado obstrucciones.

Leo es uno de los signos de nacimiento del zodiaco; connota el nacimiento de autoconciencia, como ustedes saben. Capricornio es también un signo de nacimiento, porque es también un aspecto o uno de los brazos de la Cruz Cardinal —la Cruz de aquello que inicia o trae a ser. Esto tiene una relación peculiar con la Humanidad. Es el nacimiento de los dos tipos de conciencia —auto-conciencia y conciencia Cristo— sobre los cuales se llama la atención de la humanidad por el hecho de esta fuerza de Leo, afluyendo a través de Saturno a Humanidad y de ese modo emparentando a Shamballa y Humanidad más cercanamente, vía Capricornio, activo a través de Mercurio.

En este punto quisiera hacer una pausa por un momento e interpolar una palabra en respuesta a una pregunta perfectamente normal que hoy puede surgir en las mentes de estudiantes y aspirantes pensantes. ¿De qué sirve toda esta información abstrusa y abstracta para un mundo en agonía y un mundo angustiado? La utilidad mayor de esta información impartida que condicionará la astrología del futuro está muy por delante en el período posterior a la guerra, cuando nuevamente se abra el campo de servicio mundial y los hombres tengan tiempo para pensamiento y debida reflexión. El servicio [e327]mundial se lleva a cabo ahora quizás en mayor volumen que nunca, pero está restringido al campo de liberación de la esclavitud y alivio del dolor [i443] y el sufrimiento, y, por lo tanto, a formas de ayuda más estrictamente físicas. El servicio al que me refiero aquí es ese proceso educativo que producirá la civilización venidera y su cultura concomitante. Esto se basará en todos los procesos culturales del pasado y del presente, pero descartará todo lo que ha producido los desastres de hoy, en la medida de lo posible. Eso significa una utilidad futura gradual de las potencias subyacentes, pues ellas pueden indicar las líneas de menor resistencia al bien emergente y las crisis en desarrollo que inevitablemente están por delante en el período de reconstrucción. Pero puede emerger un potente bien incluso en este momento a partir de un estudio de estas materias, siempre que el estudiante de esoterismo no se contente con el estudio (usándolo como un escape del presente desastroso) sino que paralelo a su comprensión de las causas y condiciones, vaya un arduo esfuerzo por ser de ayuda en un sentido práctico y definitivamente físico.

Este es el hecho emergente dominante del que da testimonio todo lo que he dicho: las condiciones mundiales hoy —precipitadas como están por la codicia y la ignorancia humanas—están sin embargo condicionadas básicamente por la voluntad-al-bien, que es la cualidad primaria de las energías y fuerzas que surgen de las grandes Vidas en las cuales todos los que existen viven, se mueven y tienen su ser. La Ley del Universo (¿y qué es la ley sino la elaboración de los propósitos de estas Vidas que todo lo abarcan, de Sus impulsos y Sus planes?) es por toda la eternidad el bien del todo y nada puede impedir que esto suceda; pues quién puede detener el impacto de estas energías que juegan sobre y a través de nuestro planeta. Cuando digo esto, quisiera al mismo tiempo señalar que la actitud de muchos estudiantes, inevitablemente participantes en eventos mundiales, que “tal es la Ley y tal es el Karma de pueblos y naciones y tal es el destino pre-determinado” [i444] está lejos de ser correcto. Creen —a veces sinceramente— que todo lo que debería hacerse es simplemente esperar a que aparezcan resultados y que karma y destino se cumplan. Entonces, y no hasta entonces, todo estará bien. Pero olvidan que el karma se cumple en relación con la naturaleza forma sobre la cual gasta su energía y que donde hay una condición estática y una actitud quiescente, el proceso se mueve sólo de manera lenta; la vida entonces dentro de la forma no logra experimentar el necesario, forzoso despertar, inevitablemente entonces hay por delante una repetición del proceso hasta que llega el momento en que se evoca actividad y respuesta. Esto luego conduce a resistencia a la aparente necesidad kármica y esto ocasiona liberación. Sólo a través de resistencia al mal (y en este período mundial y en este kali-yuga, como lo denominan los instructores orientales, [e328]es una actitud básica esencial) se puede poner fin al karma. La ley de materia todavía gobierna en los tres mundos de experiencia humana y “fuego por fricción” debe consumir aquello que vela el constantemente creciente brillo de fuego solar. Es el reconocimiento de “fuego solar” —como se muestra en un idealismo y radiancia trascendental— por parte del idealista poco inteligente, y su simultánea negativa a cooperar durante este período de necesidad kármica, lo que prolonga la difícil y cruel situación y lo conduce individualmente a sumergirse profundamente en el glamur. La simplificación del problema del mundo en términos de materia llega a través de un reconocimiento del dualismo esencial subyacente en eventos. Recomiendoeste pensamiento a todos los estudiantes, sugiriendo que basen su optimismo en la visión a largo plazo, respaldada por los Cielos y corroborada por la actividad de las estrellas, y de ese modo se sientan seguros del final de esta situación trágica inmediata.

Es interesante notar que el séptimo Rayo de Ley Ceremonial y Orden obra a través de Urano quehoy es el trasmisor de fuerza de Sirio vía Piscis a la Jerarquía. [i445]Desde ese “centro medio” pasa a ese sensitivo grupo de discípulos, aspirantes y trabajadores a cuyos corazones y manos se ha confiado la pesada tarea incidente a la re-organización y la reconstrucción de la destrozada estructura mundial. Los Conocedores a veces han dado un nombre peculiar al séptimo rayo. Se lo considera como el “Rayo de Decencia Ritualista”. Ayuda e inaugura la aparición de un nuevo orden mundial, basado en un impulso espiritual y en aspiración, libertad mental, comprensión amorosa y un ritmo del plano físico que provee oportunidad para plena expresión creativa. Para ocasionar esto, energía desde Shamballa (corporizando la voluntad-al-bien) es fusionada y combinada con la energía organizadora del séptimo rayo y luego llevada a la humanidad a lo largo de la corriente de amor que emana de la Jerarquía misma. Piscis gobierna este esfuerzo de la Jerarquía porque el aspecto más elevado de Piscis que la humanidad puede actualmente comprehender de algún modo es el de Mediador. Esta es la energía de mediación, de correcta relación. Hoy como nunca antes la Jerarquía permanece como un “trasmisor que media” entre:

  • Humanidad y la voluntad de Dios. La revelación de la verdadera significación y propósito de esa voluntad como permanece detrás de todos los eventos mundiales, ahora es necesaria como nunca antes. Esto puede venir a través de una relación más estrecha entre la Jerarquía y la Humanidad.
  • Humanidad y su karma, puesto que es igualmente esencial que las leyes para trasmutación de karma en bien activo presente sean claramente captadas. [e329]
  • Humanidad y mal cósmico, enfocado durante muchos milenios en lo que ha sido llamado la Logia Negra. Especular respecto a esta Logia y sus actividades es tan infructuoso como peligroso.

[i446]

Este último hecho es responsable del tan difundido ataque efectuado sobre la Masonería durante este siglo. Masonería —inadecuada y corrupta como ha sido, y culpable de enfatizar por demás ciertas formas de símbolos— es no obstante el germen o simiente del esfuerzo jerárquico futuro cuando ese esfuerzo sea —en alguna fecha posterior— exteriorizado en la Tierra. La Masonería está gobernada por el séptimo rayo, y cuando ciertos cambios importantes hayan sido hechos y el espíritu de la Masonería sea captado en vez de la letra, entonces veremos aparecer una nueva forma de emprendimiento jerárquico para ayudar a la restauración de los antiguos y sagrados Misterios entre los hombres.

La energía de Urano, afluyendo sobre y hacia el interior de la humanidad, produce el impulso hacia mejores condiciones para proporcionar mejores formas para la vida oculta y esotérica y para mezclar más adecuadamente al hombre interno y al externo. Esta es una de las razones por las cuales tan a menudo se habla de la Luna como velando a Urano. La Luna es frecuentemente utilizada como una pantalla cuando se alude a Urano. Hoy la Luna es un mundo muerto y la razón es que el impulso uraniano devino tan fuerte en esa lejana época en que había formas vivientes sobre la Luna, que condujo a la completa y final evacuación de la Luna y la trasferencia de su vida a nuestro planeta. Semejante trasferencia hoy no es necesaria ya que la conciencia de la humanidad es tal que pueden ser ocasionados los cambios necesarios sin un procedimiento tan drástico. Esta influencia uraniana, sin embargo, es lo que se halla detrás del actual traslado de habitantes por toda Europa y Gran Bretaña, y es responsable del constante movimiento de pueblos desde Oriente a Occidente, desde Asia a Europa en la historia primitiva de ese continente, y desde Europa al hemisferio occidental en tiempos más modernos.

Extraído de: Astrología Esotérica, Alice Ann Bailey