Al estudiar el entrelazamiento de estos triángulos, [i447]se volverá evidente para el estudiante que la combinación de las influencias de Sirio, Leo y Urano ha sido muy necesaria en este momento para fomentar y ocasionar esas condiciones que permitirán al género humano, bajo la constante influencia de la Jerarquía, tomar la primera iniciación y “dar nacimiento al Cristo”, de este modo revelando y trayendo a la luz del día al Hombre interno, oculto, espiritual. En Leo, el hombre experimenta las etapas preparatorias de esta primera iniciación. Se encuentra a sí mismo y deviene auto-consciente; luego [e330] arriba a la etapa de discipulado inteligente; formula un programa o propósito consciente interno bajo la constante presión de la vida del Cristo que mora internamente; comienza a agotar y rechazar las demandas y deseos de la naturaleza inferior. Este ciclo de experiencia es seguido por una penosa vida de re-orientación consciente —un ciclo en el que logra equilibrio y comienza a “permanecer en Ser espiritual” como resultado de constante prueba y testeo. Finalmente permanece listo para el martirio y el galardón de fuego que preceden a la primera iniciación. En esa etapa final, la Humanidad hoy permanece. Cuando (como ahora es el caso) la influencia de Urano se suma a las otras influencias y el séptimo rayo al mismo tiempo está entrando en un ciclo mayor de actividad en la Tierra, entonces está presente la energía necesaria para precipitar la crisis de iniciación y producir un gran despertar rítmico. Los astrólogos hallarían interesante notar combinaciones similares en el horóscopo individual.
No debe olvidarse que Leo marca la cumbre de logro para el alma humana, y esto hoy es estimulado por la fuerza de Shamballa que ahora fluye hacia el centro de la humanidad. Esta afluencia continuará su trabajo crítico hasta que en la Era de Acuario, que tan rápidamente viene a expresión, la actitud unidireccional de la persona Leo (¿o debería llamarla [i448] el egocentrismo?) se convierta en la conciencia expandida y la actitud descentralizada del hombre Acuariano. Por lo tanto, ustedes pueden ver cuán lleno de promesa está el futuro.
En la Era Acuariana, el poder del planeta Venus deviene un factor dominante en el último decanato. Esto ya se los dije cuando estudiamos ese signo. Sobre la rueda revertida, en el caso del hombre espiritualmente orientado y del discípulo, Venus gobierna el primer decanato bajo cuya influencia él queda, y esto debería ser recordado. Se nos dice que Venus fue el planeta responsable de la aparición de la conciencia individualizada en el hombre —esto en combinación con otras influencias y fuerzas. En la Era Acuariana, Venus nuevamente tendrá una influencia análoga, sólo que con esta diferencia: que el surgimiento a manifestación de un acrecentado individualismo y realización auto-consciente estará subordinado a la aparición de las primeras etapas de una conciencia expandida a través de todo el género humano —la conciencia de responsabilidad grupal. Ello será quizás mejor expresado como una forma de individualismo grupal.
/…/
Los estudiantes hallarían útil releer algunas de las instrucciones precedentes acerca de los signos Leo-Piscis-Capricornio, para familiarizarse con la naturaleza, cualidad e influencias que este gran triángulo (ver p. 321) expresa y mediante las cuales la humanidad está siendo guiada en este momento hacia adelante por el sendero de retorno. A este respecto también es conveniente recordar que las series de triángulos que hemos estado tratando se refieren a cambios en la conciencia humana, y los producen. Se dio además otra serie de triángulos (en la p. 308) involucrando a la Osa Mayor, Sirio y las Pléyades. Estos triángulos conciernen al aspecto espiritual de la vida planetaria y de la humanidad, así como también de los otros reinos en la naturaleza. La humanidad es de peculiar importancia en relación con estos triángulos porque el destino de la humanidad es trasmitir vida a los reinos subhumanos. No me ocuparé de estos triángulos de fuerzas supernas porque respuesta consciente a su influencia no será posible hasta que arribe el ciclo de tiempo de la tercera iniciación. Simplemente menciono esta influencia para que ustedes conciencialicen que no hay contradicción o discrepancia real alguna. En la p. 321 he dado todavía otra enumeración de los triángulos de energía que emanan de las tres constelaciones principales, y esto nuevamente es correcto y no una contradicción. En este grupo de tres sets de triángulos —sumando nueve en total— [e332] con sus analogías entrelazadas y sus relaciones triangulares menores y además con sus puntos de fusión, ustedes tienen [i450]contenido en un “misterio de potencias” la historia entera —pasada, presente y futura— de la evolución humana. Ello explica los énfasis cambiantes de esa historia, su patrón caleidoscópico mudable, sus puntos recurrentes de fusión y su progreso constante, a través de proceso cambiante, hacia una revelación final.
Muy brevemente quisiera tocar el hecho de que, como podría esperarse, las influencias de Leo-Piscis-Capricornio que dominan la situación mundial actual, vía Shamballa, la Jerarquía y Humanidad, son potentes en su efecto, a menudo no conciencializado, sobre las personas individuales. Ocasionan cambios en su enfoque de vida y en sus centros así como han forjado cambios correspondientes en los tres centros planetarios. En vista de esto, ciertas ideas básicas pueden enfatizarse aquí:
- La influencia de Capricornio, vía Mercurio, tendrá un efecto dominante en el reino humano —en sí un centro planetario.
- El discípulo individual, por lo tanto, responderá a esta influencia capricorniana más fácilmente. Ello constituirá una línea de menor resistencia, ofreciendo oportunidad, así como también la probabilidad de posible desastre si se la maneja erróneamente. Correcta respuesta acercará al discípulo a la puerta de iniciación; errónea respuesta lo devolverá a las profundidades de cristalización y de concreción.
- Los discípulos que respondan a las influencias arriba mencionadas, necesariamente estarán condicionados en gran medida por sus rayos egoico y personal. Discípulos de primer rayo, por ejemplo, responderán a la influencia de Shamballa, trasmitida desde Leo y Saturno, más fácilmente que discípulos de segundo rayo. Estos a su vez reaccionarán más rápida y consistentemente a la Jerarquía, trasmitiendo energías desde Piscis y Urano.
[i451]
- Los hechos citados demostrarán la naturaleza y cualidad de la respuesta de discípulos en los Rayos 1.3.5.7. y Rayos 2.4.6. y siempre debe tenerse presente que esto es verdad respecto a discípulos, a todos los hombres y también a naciones.
- De acuerdo a la respuesta, así será la evocación de la actividad de los centros, o un centro. Pero —y este es un punto de importancia mayor— todos los discípulos en este momento deben tratar de encontrar su reacción dominante en una planificada respuesta a la influencia de la Jerarquía y a las energías que trasmite. Como regla general, el impacto de la fuerza de Shamballa (particularmente en el caso de un discípulo en los Rayos 1.3.5.7.) será de naturaleza personal. El resultado planificado [e333] debería ser la estimulación o del centro cardíaco con un consecuente control del centro plexo solar. El corazón debe dominar al plexo solar retrayendo sus energías al corazón.
- No ha llegado aún el momento en que para el aspirante o el discípulo sea seguro relacionar el centro coronario y la base de la espina dorsal en respuesta a una definida y consciente apropiación de fuerza de Shamballa. Sea lo que fuere que pueda tener lugar automática, normal y naturalmente y a través del desarrollo del discípulo, puede y debería permitirse tener lugar siempre que no haya intención consciente alguna y que haya también un estrecho y cuidadoso escrutinio y control de la vida de la personalidad.
- El despertar del centro ajna con el consecuente y subsecuente control consciente del centro laríngeo debe tener lugar inevitablemente siempre que el discípulo cumpla dos condiciones. Él puede entonces llegar a ser consciente, segura y correctamente creativo. Estas dos condiciones son:
- Una consciente orientación hacia el alma y hacia la Jerarquía. [i452]
- Un profundo amor por la humanidad, presente y basado en percepción mental y comprensión intuitiva y no en reacción emocional.
- Donde se cumplan las condiciones antedichas, el impacto de las energías afluentes producirá la estimulación y el despertar requeridos.
Esto es todo lo que tengo que decir acerca de la respuesta de los centros en el ser humano a la actividad de los centros planetarios bajo estimulación sistémica y zodiacal. Aquí no estoy escribiendo un tratado sobre el entrenamiento individual del discípulo, sino que estoy intentando demostrar el hecho de la interacción cósmica, zodiacal, sistémica, planetaria y humana que a su vez constituye un inmenso y viviente Todo —la expresión de vida de un Ser de Quien sólo sabemos que amor y la voluntad-al-bien, expresados a través de la Mente Universal, son las características sobresalientes y que estas están emergiendo constantemente en creciente radiancia.
Astrología Esotérica, Alice Ann Bailey


