Sagitario – Puntos para Reflexionar

Este signo es, como saben, un signo peculiarmente humano y está conectado de una manera definida con la aparición de la humanidad en nuestra Tierra. Hay tres signos zodiacales que están más estrechamente conectados con el hombre que cualquiera de los otros y son: Leo, Sagitario y Acuario. De una manera peculiar (pero todavía no demostrable) están relacionados con los tres aspectos de cuerpo, alma y espíritu. … Con frecuencia se los menciona como los signos que —cuando se los estudie— revelarán el intento divino en el hombre, marcarán los puntos de crisis en su progreso y (cuando las tres influencias que expresan hayan hecho su trabajo) llevarán al hombre “de puerta en puerta, pues Leo es el signo siguiente a Cáncer, y Sagitario es el signo que precede a Capricornio”. Estoy citando un antiguo libro sobre los signos.

Sagitario es pictóricamente representado a veces como un arquero sobre un caballo blanco, y un estudio del significado de este simbolismo revelará mucha enseñanza interna. Este es uno de los modos más tardíos de retratar esta constelación. Anteriormente, en días atlantes (de cuyo período hemos heredado lo que conocemos acerca de astrología) el signo con frecuencia era pictóricamente representado por el Centauro —el fabuloso animal que era mitad hombre y mitad caballo. El simbolismo del caballo dominaba en mitos y símbolos atlantes, así como el carnero y el cordero se encuentran destacadamente en nuestras presentaciones modernas. Este signo temprano del Centauro representó la evolución y el desarrollo del alma humana, con sus objetivos humanos, su egoísmo, su identificación con la forma, su deseo y sus aspiraciones. El Arquero sobre el caballo blanco, que es el símbolo más estrictamente ario para este signo, significa la orientación del hombre hacia una meta definida. El hombre entonces no es parte del caballo sino que está liberado de la identificación con él y es el factor controlador. La meta definida del Centauro, que es la satisfacción del deseo y los incentivos animales, deviene en las etapas posteriores la meta de iniciación, que recibe satisfacción en Capricornio, después de que el trabajo preliminar ha sido hecho en Sagitario. La nota clave del Centauro es ambición. La nota clave del Arquero es aspiración y dirección, y ambas son expresiones de metas humanas pero una es de la personalidad y la otra del alma. De ambición a aspiración, de egoísmo a un intenso deseo de altruismo, de centralizado auto-interés individual en Leo a la centralización del discípulo en Sagitario y de allí a iniciación en Capricornio. Es interesante notar que el símbolo astrológico corrientemente utilizado para este signo es simplemente la flecha con un fragmento del arco pictóricamente representado. Tanto el Arquero como el Centauro han desaparecido del cuadro, y en gran parte se debe a que el énfasis o enfoque del vivir humano hoy no está basado en los hechos externos objetivos de la vida en el plano físico, sino en alguna forma de enfoque o énfasis interno, que varía desde las muchas etapas de ambición astral y emocional hasta la aspiración espiritual, y desde las actividades de la mente inferior inclinada al interés egoísta, hasta la iluminación de la misma mente a través del enfoque en el alma.

En Sagitario, el intelecto que ha sido desarrollado, usado y finalmente iluminado, deviene sensitivo a un tipo de experiencia mental todavía más elevado y a esto damos el nombre de percepción intuitiva. Llegan destellos de luz sobre los problemas; una distante aunque posible visión de logro es vista; el hombre comienza a escalar fuera de las profundidades a las que ha descendido en Escorpio y ve ante sí la montaña en Capricornio que sabe que finalmente debe escalar. Ya no camina en la oscuridad, pues ve lo que tiene que hacer y por lo tanto hace rápido progreso y viaja “deprisa sobre el Camino”. Él “vuela de punto a punto buscando las flechas que ha descargado”. Hablando figuradamente, tiene que desmontar constantemente de su caballo blanco (la personalidad desarrollada y purificada) y encontrar adónde lo conducirán las flechas de aspiración intuitiva; viaja sobre las “alas del alma” (nótese la relación con los pies alados de Mercurio, el mensajero de los Dioses) y deviene, en su propia personalidad, él mismo el Dios alado: Mercurio, como saben, gobierna a Géminis, el polo opuesto de Sagitario. Esto él lo hace hasta que ha establecido una relación balanceada entre la personalidad y el alma y puede funcionar como una u otra en cualquier momento deseado con igual facilidad.

Notarán que mi propósito en esta sección de nuestro tratado es evocar interés e indagación e incitar a los estudiantes a la investigación científica, estadística y analítica. Sólo de esta manera se podrán comprobar mis premisas básicas y eventualmente sustituir a los insatisfactorios métodos actuales —métodos que la mayoría de los astrólogos que tengan alguna real capacidad y perspicacia consideran deplorables e insatisfactorios.

Regentes Planetarios:

En conexión con los planetas que gobiernan a Sagitario, exotérica y esotéricamente, es que puede fácilmente obtenerse una idea de la complejidad de las fuerzas con las cuales todo discípulo tiene que contender, y la significación de las fuerzas de rayo que se vierten en él y a través de él.

Regente Ortodoxo… Júpiter 2do. Rayo

Regente Esotérico… La Tierra 3er. Rayo

Regente Jerárquico… Marte 6to. Rayo

Hay poco más que necesite decir y poco además sobre lo que necesite comentar en esta etapa de estudio. El hombre que está acercándose al sendero de discipulado, o que ya es un discípulo —prometido o en observación— sacará mucho provecho de un estudio profundo y sistemático de este signo. Sugeriría que el estudiante recuerde la posición de este signo. Escorpio está a mitad de camino entre dos signos de balance o de equilibrio —Sagitario y Libra. Libra marca un intervalo o un notable punto de balance antes del riguroso testeo y tribulación de Escorpio. Sagitario marca otro punto de balance que sigue a ese testeo, pues el Arquero tiene que adquirir y mantener un ojo, una mano y una posición firmes antes de disparar la flecha que, rectamente dirigida y correctamente seguida, lo llevará a través del portal de iniciación.

Al estudiar a Sagitario, deviene obvio que uno de los temas subyacentes mayores es el de Dirección. El Arquero está guiando su caballo hacia algún objetivo específico; está enviando o dirigiendo su flecha hacia un punto deseado; está apuntando a alguna meta específica. Este sentido de dirección o guía es característico del hombre esclarecido, del aspirante y discípulo, y este es un reconocimiento creciente; cuando esta facultad de dirección sensitiva es correctamente desarrollada deviene, en las primeras etapas, un esfuerzo por identificar toda actividad de alma y personalidad con el Plan de Dios, y esto es, en el último análisis, la ordenada dirección del pensamiento de Dios. No hay una verdadera dirección aparte del pensamiento, y quisiera que recordaran que pensamiento es poder. Esta es una declaración sobre la cual todos los discípulos deberían reflexionar, ya que no pueden lograr una comprehensión real de la dirección del Plan de Dios a menos que trabajen con una fase en sus propias vidas que esté sujeta a su propia dirección mental. Entonces y sólo entonces pueden comprender.

Palabras clave del signo Sagitario:

El mandato para el hombre sobre la rueda ortodoxa es el siguiente:

Y la Palabra dijo: “Que se busque el alimento”.

Para el hombre sobre la rueda revertida sale la Palabra:

“Veo la meta. Alcanzo esa meta y luego veo otra”. Que las palabras de este mandato final al discípulo sean portadoras de significado para el corazón y la mente.

Extraído de: Astrología Esotérica, Alice Ann Bailey