Este signo es también dual. En Aries tenemos la dualidad ligada a la juntura de espíritu y materia durante la gran actividad creativa de manifestación al comienzo del ciclo evolutivo, mientras que en Piscis tenemos la fusión o mezcla de alma y forma en lo que al hombre concierne, produciendo la manifestación del Cristo Encarnado, el alma individual perfeccionada, la manifestación completa del microcosmos. Así los polos opuestos mayor y menor —el ser humano y Dios, el microcosmos y el Macrocosmos— son llevados a su destinada expresión y manifestación. Hasta que el hombre no se acerca a la meta, estas palabras significan solamente poco, aunque un estudio del signo Piscis de las dos maneras previstas puede que revele mucho que es significativo y sugestivo. La meta de la Deidad, el surgimiento del Plan de Dios y la naturaleza de Su eterno propósito, es para nosotros sólo un tema de especulación interesada. Hay una posibilidad de que este plan y propósito sea inmensamente diferente de nuestra conjetura, la cual está basada en nuestra formulación de una Deidad que es el producto de nuestros procesos mentales y de idealismo devoto (dos de los tres aspectos de la naturaleza de la personalidad), y el intento de interpretar Sus infinitos propósitos en términos de nuestra propia finitud. Siempre recordemos esto.
Esta dualidad de Piscis debe ser estudiada en relación con sus tres notas clave que son
- Esclavitud o cautiverio.
- Renunciación o desapego.
- Sacrificio y muerte.
En el primer ciclo de experiencia sobre la rueda, el alma misma está en cautiverio para con sustancia; ha descendido a la prisión de materia y se ha vinculado con la forma. De allí el símbolo de Piscis, de los dos peces ligados por una franja. Un pez representa el alma y el otro la personalidad o naturaleza forma, y entre ellos se encuentra el “hilo o sutratma”, el cordón plateado, que los mantiene atados entre sí durante todo el ciclo de vida manifestada. Más adelante, sobre la rueda invertida, la personalidad es puesta en cautiverio por el alma, pero durante largos eones la situación es la inversa y el alma es el prisionero de la personalidad. Esta esclavitud dual es llevada a su fin mediante lo que es llamado la muerte final, cuando la completa liberación del aspecto vida de la vida de forma tiene lugar. Debería tenerse en mente además que el alma misma es de la índole de forma desde la perspectiva de la Mónada, aunque es una forma mucho más sutil que cualquiera que conozcamos en los tres mundos de evolución humana. Hay además una renunciación dual referida en estas palabras clave, pues ante todo el alma renuncia a la vida y luz de la Mónada, su fuente (simbolizada por las palabras “el hogar del Padre”), y desciende al océano de materia; luego, invirtiéndose, el alma renuncia a la vida de forma, el centro de la personalidad. El alma se desapega (en conciencia) de la Mónada, el Uno, y funciona desde su propio centro, creando sus propios apegos nuevos y materiales. Luego, sobre la rueda invertida, procede a desapegarse de la personalidad y a re-apegarse en conciencia a Aquel que la envió. Tal es la culminante historia de Piscis.
Respecto a los rayos que se expresan a través de los regentes planetarios y que absorben las influencias del signo Piscis o colaboran con ellas, influyendo de este modo a nuestro planeta y a la humanidad, encontramos una situación muy interesante. Dos rayos mayores se expresan a través de los regentes de Piscis, ortodoxo y esotérico: el primer Rayo de Voluntad o Poder, enfocado a través de Plutón, y el segundo Rayo de Amor-Sabiduría. … Por esto se evidenciará cuán importante y poderoso es este signo.
Los Peces en Piscis están atados, como hemos visto, y este es un símbolo del cautiverio del alma en forma, previo a la experiencia sobre la Cruz Fija. Los Gemelos en Géminis son símbolos de la misma dualidad básica, pero la experiencia de las muchas encarnaciones cambiantes ha hecho su trabajo, y la Franja (uniendo a los dos peces) está en proceso de disolución, pues parte del trabajo de Plutón es “cortar el hilo que ata las dos vidas opuestas”. Es tarea de Venus “reunir las vidas separadas pero sin ningún hilo que ate”. Por lo tanto, Venus está exaltado en Piscis, y al finalizar el ciclo mayor, los Hijos de Dios quienes son los Hijos de la Mente son elevados a la gloria a través de experiencia y crucifixión porque han aprendido a amar y verdaderamente razonar.
Hay un amplio e interesante campo de investigación a encontrarse en la relación de: Venus, regente de la constelación Géminis; la Tierra en la cual vivimos, llamada a menudo “Madre Tierra”; las diosas-Peces del signo Piscis, y Virgo, la Virgen. … Al señalar la significación de los hechos que anteceden, no estoy considerando las razones astrológicas ortodoxas de la exaltación o la caída de ciertos planetas en ciertos signos; me interesa el efecto de la influencia menguante y creciente sobre el sujeto, el hombre. Tengan esto en mente y —al mismo tiempo— recuerden que nos ocupamos de la Gran Ilusión que es la principal tarea del hombre en este ciclo mundial particular dominar y disipar, y así inaugurar el reino de lo Real. La revelación de lo Real es la tarea que todos los iniciados emprenden después de la experiencia final de las doce pruebas finales en los doce signos.
Regentes Planetarios:
Regente Ortodoxo… Júpiter 2do. Rayo
Regente Esotérico… Plutón 1er. Rayo
Regente Jerárquico… Plutón 1er. Rayo
Como saben, Plutón representa muerte o la región de muerte… muerte de deseo, muerte de la personalidad y de todo cuanto lo mantiene entre los pares de opuestos, en orden a lograr la liberación final. Plutón o muerte nunca destruye el aspecto conciencia.
Palabras clave del signo Piscis:
Las palabras clave de este signo son obvias en sus implicaciones. Donde la personalidad es concernida y la rueda gira de la manera normal para la persona no desarrollada o término medio común, la Palabra es “Y la Palabra dijo, Márchate y entra en la materia”… Ustedes son ampliamente capaces de interpretar estas palabras por ustedes mismos y desde vuestra propia perspectiva, que es la única perspectiva de servicio para ustedes, indicándoles lo que está detrás sobre el sendero de evolución, el punto sobre el Sendero donde ustedes están ahora y el paso, la visión, la experiencia y el esfuerzo inmediatos que están por delante… “Abandono el hogar del Padre y retornando, yo salvo.”
Extraído de: Astrología Esotérica, Alice Ann Bailey


