Los estudiantes necesitan comprender más plenamente que la base de las ciencias astrológicas es la emanación, trasmisión y recepción de energías y su trasmutación en fuerzas por la entidad que las recibe.
Aquí les recordaría algo que al principio quizás sirva para aumentar la posible confusión que ya existe en las mentes de ustedes pero que está detrás de todo lo que les he dado. Hemos hablado de los dos caminos de prosecución alrededor del zodiaco —el camino común de Aries a Tauro, vía Piscis, y el camino esotérico de Aries a Piscis, vía Tauro. Se refieren a evolución humana, la única que estamos considerando en este tratado. Pero en el ciclo involutivo mayor que concierne al movimiento masivo de espíritu-materia y no al progreso individualizado del hombre, el movimiento es de Aries a Piscis, vía Tauro. El secreto del pecado original del hombre está escondido en esta verdad, pues una orientación errónea tuvo lugar en una etapa en la historia humana y la familia humana fue —como un todo— contra la corriente zodiacal normal, por así decirlo, y sólo sobre el sendero del discipulado se logra correcta orientación y la humanidad vira y entra en el ritmo correcto de progreso. Les pediría, por lo tanto, diferenciar entre el proceso involutivo que afecta a las grandes Jerarquías Creativas [i255] y los procesos evolutivos que afectan a la cuarta Jerarquía Creativa, la humana. Sin embargo, no estamos realmente en situación de estudiar esto, porque cuando el ciclo evolutivo está sobre nosotros, nosotros mismos estamos demasiado identificados con el proceso como para poder distinguir claramente entre el Yo y No-yo cósmico; todavía sólo estamos aprendiendo a distinguir el Yo y el No-yo en una escala diminuta en conexión con nuestro propio desenvolvimiento. Sólo cuando estamos identificados con la Jerarquía de nuestro planeta y con [e194] ese centro de fuerza espiritual cuyo contacto es el objetivo inmediato de los que están sobre el sendero de discipulado, se nos vuelve posible captar —en el arco evolutivo— esos amplios contornos y esos barridos mayores de energía divina que están presentes sobre el arco involutivo. Es por esta razón que un estudio del zodiaco en conexión con los reinos subhumanos de la naturaleza hasta ahora no es posible.
Hay un constante movimiento y desplazamiento en el espacio; la precesión de los equinoccios es tanto un hecho como una ilusión. Todo el proceso y su interpretación depende del punto intelectual en evolución de la raza; la responsividad del hombre a las fuerzas planetarias y a la influencia de los [i257] signos zodiacales depende de los vehículos de respuesta del hombre y del mecanismo de recepción con el cual entra a encarnación. Los cielos, las constelaciones, signos y planetas significan una cosa para la Jerarquía, otra cosa para los astrónomos y aún otra cosa para los astrólogos, mientras que son simplemente desconcertantes galaxias de luz para el ciudadano término medio. Siento la necesidad de recordarles esto y señalarles que los hechos astronómicos sólo son relativos en lo que respecta a la naturaleza verdadera y fáctica de aquello acerca de lo cual se hace un pronunciamiento científico; son declarativos de vida y potencia pero no como la ciencia y el hombre término medio los comprende. Desde la perspectiva de la verdad esotérica, son simplemente Vidas corporizadas y la expresión de la vida, la cualidad, el propósito y la intención de los Seres que las han traído a manifestación.
Quisiera hacer una pausa aquí y aclarar algo más un punto en conexión con el tránsito de la vida humana alrededor del zodiaco. Este progreso o tránsito consta de tres divisiones mayores:
- El tránsito o progreso de la humanidad repetidas veces alrededor del zodiaco, de Aries a Piscis, vía Tauro, hasta que en Virgo-Leo (pues estos dos signos son considerados esotéricamente como inseparables) el movimiento masivo libera al individuo a una vida de progreso autoconsciente y un modo cambiado de progresión alrededor de la rueda de vida. Esto está lejos en el pasado.
- El tránsito o progreso del hombre individual que va en contra del avance masivo; el individuo en esta etapa prosigue en sentido horario, de Aries a Tauro, vía Piscis. Su vida es entonces y durante largas épocas predominantemente anti-social en el sentido espiritual; es egoísta y auto-centrado. Sus esfuerzos son para él mismo y para su propia satisfacción y empresas de la personalidad, y esto deviene cada vez más fuerte. Esta es la situación actual para las masas.
- El tránsito o progreso del hombre re-orientado de Aries a Piscis, vía Tauro. En esta etapa final, retorna al mismo método dirigido, ritmo y compás del movimiento masivo anterior, pero esta vez con cambiadas y cambiantes actitudes de servicio altruista, una personalidad dedicada al servicio de la humanidad y con una voluntaria re-orientación de sus energías de manera que estén dirigidas hacia la producción de síntesis y [i262] comprensión. Esta será la situación en el futuro para las masas.
El astrólogo del futuro tendrá que tener estos tres métodos de progresión cuidadosamente en mente. Tal es el plan de Dios como al presente podemos presentirlo. En este plan Virgo, la Virgen, representa la matriz de tiempo y pasa la personalidad-alma (Leo-Virgo) a través de las tres etapas o ciclos mencionados más arriba. Ella representa también la matriz de forma y la madre que nutre, guardando al principio Cristo dentro de su propia sustancia material hasta que en “la plenitud de tiempo” ella puede dar a luz al niño Cristo. Hay tres signos principales conectados con el principio Cristo en este período mundial:
- Virgo. — Gestación —gobernando nueve signos de Virgo a Capricornio, incluyendo a Virgo.
- Capricornio. — Parto —tres signos de Capricornio a Piscis, hasta la tercera iniciación, incluyendo a Capricornio.
- Piscis. — Nacimiento —aparición del Salvador mundial.
Al considerar estos puntos surge para la astrología otro problema que apenas he tocado de pasada, pero que es determinante en sus resultados. [e199] Debe distinguirse entre el horóscopo de la forma y el horóscopo del principio-Cristo interno, viviente. Esto condicionará a la nueva astrología pero será desarrollado a medida que los astrólogos trabajen con las hipótesis que he presentado. Reflexionen sobre estos hechos conectados con la vida Cristo; son familiares para ustedes teóricamente pero sus implicaciones y su significado esotérico son abstrusos y a menudo difíciles para quienes han sido criados bajo el viejo orden y con las viejas ideas y acercamientos a la verdad. Significan mucho más de lo que hasta ahora ha sido captado.
Extraído de: Astrología Esotérica, Alice Ann Bailey


