Ideas Clave – Parte I

En astrología, estamos tratando todo el tiempo con las energías que producen movimiento y actividad subjetiva y externa; nos interesa el impacto de muchas fuerzas sobre la expresión de vida y propósito, la humana, la planetaria y la sistémica, y los efectos resultantes. Cuando estos efectos y actividades son puramente objetivos (y bajo esa palabra ubico todos los eventos y acontecimientos en marcha en los tres mundos de experiencia humana —los planos físico, astral y mental) ustedes tienen demostración de la personalidad. Cuando están conscientemente relacionados con el mundo de causas y son el resultado de “correcta y consciente dirección” del centro de emanación, el alma, entonces las fuerzas de la personalidad quedan sometidas a la difusión de las energías del alma y la personalidad o naturaleza forma deviene magnética de una manera diferente, y por ende atrae hacia sí energías de un plano superior y más dinámico que las que concernían al hombre hasta entonces y a las cuales él aprendió a controlar y utilizar; en otros casos, las energías del alma intensifican ciertas fuerzas de la personalidad, y el efecto de los planetas exotéricos es suplementado por una cada vez más constante afluencia de las energías de los planetas esotéricos, y estas empiezan a tener un efecto dominantemente esotérico. En Capricornio, por ejemplo, la influencia de Saturno es tanto exotérica como esotérica; en Tauro, Vulcano tiene un efecto tanto esotérico como jerárquico, mientras que en Leo, el [e115] Sol rige a las tres —la vida exotérica, la esotérica y la jerárquica. Esto lo estudiaremos un más tarde en esta sección y cuando lleguemos a considerar la constelación Leo.

Aquí les recordaría que frecuentemente cuando se dé al Sol o a la Luna como el regente de un signo, hablaré de uno de los planetas escondidos, Urano o Vulcano. Estos son de uso intercambiable y es difícil decir a qué planeta esotérico se refiere a menos que se les haya dicho.

… quisiera, en este punto, hacer una sugerencia práctica que ahorrará a los estudiantes mucha dificultad a la larga. Reúnan, a medida que lean, las declaraciones que hago respecto a cualquier signo, planeta o constelación mayor particular. Entonces tendrán directamente ante ustedes la información necesaria sobre cualquier punto específico y pueden estudiar exitosamente esta complicada astrología de transición. Y sin embargo, ¿es más complicada para el principiante, que un libro de texto sobre física o química? Creo que no. Lo que sí [e110] complica el problema es vuestro sentimiento de duda y cuestionamiento en cuanto a la verdad y la verificabilidad de las declaraciones hechas. Sin embargo el principiante en química tiene que aceptar las declaraciones del experto que ha escrito su libro de texto, y así las acepta hasta que llega el momento en que puede verificarlas por sí mismo a través de experimento. A este respecto ustedes podrían replicar diciendo que las conclusiones presentadas a él han sido testeadas una y [i134] otra vez durante siglos en muchos casos y durante décadas en otros, y que hay poco lugar real para cuestionar. Esto es igualmente cierto respecto de la ciencia de astrología, pues sus fundamentos han sido testeados durante miles de años y han probado ser correctos; sus expertos son más sabios, más sintéticos y altruistas en su aplicación de la ciencia que ningún otro grupo de científicos. Me refiero aquí a los verdaderos astrólogos esotéricos que están detrás del movimiento astrológico en el mundo hoy día. Les pediría recordar esto y considerarse principiantes, dejando conclusiones a un lado hasta que hayan captado más de lo esencial y la teoría. Para esto, astrología exotérica puede que los haya preparado, en algunos casos.

He indicado mucho y he insinuado más en mis otros escritos. Sólo estoy generalizando en esta delineación de la significación subjetiva de los doce signos, y buscando dar un cuadro amplio y no detallado [i135] de lo que podría llamar las líneas de la nueva astrología, su modo de acercamiento a los aspectos más esotéricos involucrados en el horóscopo del alma. La nueva astrología se ocupará de significaciones y significados, y no tanto de los símbolos y los acontecimientos externos tales como eventos y actividades mundanas.

A medida que uno estudia estos doce signos, es interesante rastrear la relación de conciencia con el signo precedente y con el signo sucesivo.

Astrología exotérica se ocupa de las características y cualidades de la personalidad y de los aspectos de la forma, y también de los eventos, acontecimientos, circunstancias y entorno condicionante que aparecen en el horóscopo personal, indicativo de control planetario y no de control solar. Astrología esotérica se interesa primariamente en el desenvolvimiento de conciencia, [i146] en los impactos que la despiertan a los “dones” peculiares de cualquier signo particular y dote de rayo y en la reacción del hombre y su consecuente enriquecimiento a través de su respuesta a la influencia de un signo, obrando a través de los planetas esotéricos desde el ángulo de concienciación humanitaria, de discipulado y de iniciación. Esto básicamente trata de sus experiencias desde el ángulo de las tres Cruces, las cuales implican primero mutación, luego dirección y finalmente iniciación. Cada vez más, estas tres Cruces ocuparán un lugar prominente en delineación astrológica.

Les recordaría un hecho básico en el proceso evolutivo que la astrología al fin probará científicamente más allá de toda controversia. Es el hecho de que energías y fuerzas están vertiéndose sobre nuestro sistema y nuestras vidas planetarias incesante, potente y cíclicamente. No obstante sólo se las estima hoy como existentes cuando se evoca respuesta definida. Provienen de todas clases de fuentes, extrañas a nuestro sistema y nuestros esquemas planetarios, pero hasta que el hombre responda a ellas y las registre, tanto los científicos como los astrólogos no lograrán reconocerlas, y son como si no fueran. Este es un punto a tener en mente a medida que continúe enseñándoles, pues quizás indique algunas fuentes de energía activa que hasta ahora quizás sean desconocidas para ustedes y que aprovechan nuestro sistema y sus contenidos. La dificultad no será por mis inexactitudes sino que se deberá a la falta de sensitividad en el mecanismo de respuesta que el género humano y los discípulos actualmente están utilizando.

Al tratar el horóscopo de la personalidad y el hombre término medio no aspirante, el astrólogo debería esforzarse por descubrir el rayo de la personalidad a partir de un estudio del carácter, de los indicios físicos, de las cualidades emocionales, del tipo de mente y de la naturaleza del entorno. Será entonces capaz de confeccionar una carta mucho más útil con los planetas ortodoxos rigiendo la vida. En el caso del horóscopo de un discípulo, él debería hacer lo mismo, esforzándose por descubrir el rayo del alma. El rayo del alma sólo pone su marca y enfatiza su cualidad y naturaleza en el caso de personas avanzadas, y cuando eso emerge con claridad, el hombre es obviamente un discípulo y los planetas esotéricos entonces gobernarán su carta. Habiendo determinado [i223] el rayo del hombre sufriendo los test en Escorpio, el astrólogo puede entonces ubicar los otros rayos en relación con él y su probable experiencia.

El otro punto al que procuraba referirme es el constante uso de la palabra “relación”1 y frases análogas. Esto es inevitable en razón de que la entera Ciencia de Astrología es, en el último análisis, la Ciencia de Relaciones y en consecuencia de nada sirve eludir el término, especialmente cuando no hay otro que parezca reunir los requisitos tan adecuadamente. Inter-relación, inter-dependencia, inter-comunicación, interacción —estas son palabras que gobiernan la base científica de la astrología, y están comenzando a ser palabras hoy en uso general en conexión con asuntos humanos y conducta humana. Esto sucederá cada vez más. Las etapas preparatorias para fusión, mezcla y síntesis mundial están presentes en este momento, y en este hecho reside la esperanza del mundo y la seguridad de la solución última del problema mundial en líneas correctas.

Extraído de: Astrología Esotérica, Alice Ann Bailey

1 “relation” or “relationship”.