Dos Acercamientos mayores han de encontrarse en la pasada historia de la raza, y ambos son de tal significación, que sería conveniente notarlos aquí. Radican tan atrás en la historia humana que sólo tenemos mito y monumento para indicar que acontecieron.
El primer gran Acercamiento de lo divino al hombre causó la aparición del alma humana y la añadidura de otro reino en la naturaleza a los tres (mineral, vegetal y animal) ya existentes. El reino del hombre apareció en la Tierra.
Eones pasaron y desaparecieron mientras el hombre primitivo continuaba evolucionando, y luego el segundo gran Acercamiento tuvo lugar y la Jerarquía Espiritual de nuestro planeta se acercó más a la humanidad; el Camino espiritual a Dios fue abierto para quienes conscientemente pueden avanzar, quienes definitivamente pueden demostrar el espíritu de Cristo y quienes seriamente buscan esclarecimiento y liberación. El verdadero llamado de las palabras de Cristo: “Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres” los impulsa a avanzar en la luz, a través de la puerta de iniciación y hacia ese sendero que “brilla cada vez más hasta el día perfecto”. En el momento del segundo gran Acercamiento, el hecho de la existencia de la Jerarquía Espiritual, de la puerta abierta a iniciación y del Camino de Sacrificio, alboreó por primera vez en la conciencia humana; desde ese momento los hombres han hallado el Camino y han salido del reino humano al espiritual; han trasformado su conciencia humana en concienciación divina. El reino del hombre y el reino de Dios fueron puestos en relación. Religión devino un factor en el desarrollo del espíritu humano y Dios Se acercó más a Los Suyos. Dios Trascendente primero condicionó el concepto del hombre respecto de la Deidad. Luego Dios como el controlador nacional tomó posesión de la mente del hombre y el concepto Jehová (como está descrito en la dispensación judía) apareció; a continuación Dios fue visto como el ser humano perfeccionado, y el divino Dios-hombre caminó la Tierra en la persona del Cristo. Hoy, tenemos un énfasis rápidamente creciente sobre Dios Inmanente en todo ser humano. Tales han sido los resultados del segundo gran Acercamiento y tales han sido los resultados de la obra de los Salvadores e Instructores del mundo a lo largo de las edades, culminando en la obra de Cristo, Quien resumió en Sí Mismo los desenvolvimientos del pasado y la esperanza del futuro.
Un tercer gran Acercamiento es ahora posible y tendrá lugar una vez que la guerra mundial haya terminado y el hombre —purificado por fuego y sufrimiento— haya puesto su casa en orden y esté listo, por lo tanto, para una nueva revelación. Para esta revelación venidera el trabajo del Buda y del Cristo ha sido preparatorio. Ellos corporizaron en Sí Mismos dos Acercamientos menores, y a través de Su esfuerzo unido, la humanidad en todo el mundo ha sido preparada para desempeñar su parte en este tercer Acercamiento.
El Buda vino corporizando en Sí Mismo un gran principio divino o cualidad. Era el Portador de Esclarecimiento para el mundo; era el Señor de Luz. Como siempre sucede, representó nuevamente en Sí Mismo, para la instrucción de Sus discípulos, los procesos de iluminación y devino el “Iluminado”. Se nos dice en las escrituras de India que Él logró iluminación bajo el árbol, así como Cristo logró la liberación del espíritu sobre el árbol preparado en el Gólgota. Luz, sabiduría, razón, como atributos divinos aunque humanos, se enfocaron en el Buda. Él demostró así la posibilidad de que todos los hombres logren esta iluminación, y de caminar en la luz. Desafió a la gente a hollar el Sendero de Iluminación, de la cual sabiduría, percepción mental e intuición son los aspectos.
Luego vino el siguiente gran Instructor, el Cristo. Corporizó en Sí Mismo un principio o aspecto divino aún mayor, el de Amor, abarcando al mismo tiempo dentro de Sí Mismo todo lo que el Buda tenía de Luz. Cristo fue la expresión de ambos, Luz y Amor.
A través de Su trabajo, por lo tanto, es ahora posible una reacción más profunda y una comprehensión más amplia de la obra e influencia de esas grandes Vidas Quienes hoy están esperando para ayudar a la humanidad. La obra de estos dos Hijos de Dios produjo entre muchos resultados los siguientes:
- Corporizaron en Sí Mismos ciertos principios cósmicos, y por Su trabajo y sacrificio, ciertas potencias divinas afluyeron a través de la raza y sobre ella, estimulando inteligencia en sabiduría y emoción en amor. Cuando logró iluminación, el Buda “dejó entrar” una oleada de luz sobre vida y problemas mundiales. Formuló esta revelación en las Cuatro Verdades. Su grupo de discípulos erigió una estructura de la verdad que (por el poder del pensamiento colectivo) ha inundado de luz al género humano.
- A través del mensaje del Buda, el hombre por primera vez ha captado la causa de Su constante disgusto e insatisfacción y aprendido que el Camino de Liberación ha de encontrarse en desapego, desapasionamiento y discriminación. Donde estos están presentes, hay rápida liberación de la rueda de renacimiento.
- A través del mensaje del Cristo, tres conceptos emergen en la conciencia racial:
- El valor del individuo y la necesidad de tensidad1 de esfuerzo por su parte.
- La oportunidad que había de ser presentada a la humanidad para dar un tremendo paso adelante y pasar por el nuevo nacimiento o la primera iniciación.
- El método por el cual este siguiente paso podría darse en la nueva era, expresado para nosotros en las palabras “ama a tu prójimo como a ti mismo”. Esfuerzo individual, oportunidad grupal e identificación de los hombres entre sí —tal es el mensaje del Cristo.
En el mensaje del Buda tenemos los tres métodos por los cuales la personalidad puede ser cambiada y preparada para llegar a ser una consciente expresión de divinidad. Mediante desapego,la conciencia o estado de concienciación cerebral (corporizando reconocimiento físico de causas internas) es retraída o abstraída de las cosas de los sentidos y de los llamados de la naturaleza inferior. Desapego es en realidad la imposición de un nuevo ritmo o reacción de hábito sobre las células del cerebro, volviéndolo inconsciente de la atracción del mundo de percepción sensoria. Mediante desapasionamiento, se inmuniza ala naturaleza emocional frente al llamamiento de los sentidos y el deseo no disuade al alma de su legítima tarea. Mediante discriminación, la mente aprende a seleccionar lo bueno, lo bello y lo verdadero, y a que estos sustituyan al sentido de “identificación con la personalidad”, algo tan característico de la mayoría de los hombres. Personalidad retiene a tantos en la esclavitud. Esto tiene que desaparecer. Estas tres actitudes, cuando sean correcta y sensatamente mantenidas, organizarán la personalidad, la pondrán bajo la égida de la sabiduría y prepararán al discípulo para la iniciación.
Luego sigue el trabajo del Cristo, dando por resultado una comprensión del valor del individuo y su esfuerzo auto-iniciado en liberación e iluminación, con el objetivo de buena voluntad grupal. Aprendemos a perfeccionarnos a fin de tener algo que sacrificar al grupo y así enriquecer al grupo con nuestro aporte individual. Este es el primer resultado de la actividad del Principio Cristo en la vida del individuo. La personalidad se esfuma en la gloria del alma que (como el sol naciente) disipa la oscuridad e irradia la naturaleza inferior. Este es el segundo resultado y es una actividad grupal. La palabra surge para los iniciados del futuro: Pierdan de vista al yo en el esfuerzo grupal. Olviden al yo en la actividad grupal. Atraviesen el portal de la iniciación en formación grupal y dejen que la vida de la personalidad se pierda en la vida grupal.
El resultado final de la obra del Cristo ha de encontrarse en nuestra identificación con el todo: individualidad, iniciación e identificación —estos son los términos en los que puede sintetizarse el mensaje del Cristo. Él dijo, cuando estuvo en la Tierra: “Yo y mi Padre somos Uno”, y en estas palabras resumió Su entero mensaje. Yo, el individuo, por medio de iniciación, estoy identificado con la Deidad. Por lo tanto tenemos:
1. El Buda… el método… Desapego, Desapasionamiento, Discriminación.
2. El Cristo… el resultado… Individualismo, Iniciación, Identificación.
Es interesante notar que el trabajo del Buda está expresado en palabras que empiezan todas con la cuarta letra del alfabeto, la letra D. El sentido de personalidad es alcanzado; el cuaternario es trascendido, y el Buda nos dio la razón de esta trasmutación y las reglas. El trabajo del Cristo está expresado para nosotros en palabras que empiezan con la novena letra del alfabeto, la letra I, y este número es el número de iniciación. Estas cosas no suceden al azar sino que todas tienen su propósito subyacente.
He delineado aquí, muy breve e inadecuadamente, la naturaleza de dos grandes Acercamientos y dos menores. Estos han preparado a la humanidad para el tercer gran Acercamiento que traerá la nueva revelación, con sus conciencializadas consecuencias: un nuevo cielo y una nueva tierra. Preguntaría al teólogo ortodoxo cómo interpreta las palabras “un nuevo cielo”. ¿No podría significar una concepción enteramente nueva respecto al mundo de realidades espirituales y quizás de la naturaleza misma de Dios Mismo? ¿No sería posible que nuestras actuales ideas de Dios como la Mente Universal, como Amor y como Voluntad, pudieran ser enriquecidas por una nueva idea y cualidad para la cual no tenemos hasta ahora nombre alguno ni palabra, y de la cual no tenemos hasta ahora ni la más mínima comprensión? Cada uno de los tres conceptos actuales respecto a la naturaleza divina —la Trinidad— han sido enteramente nuevos cuando por primera vez fueron secuencialmente presentados a la humanidad.
Qué traerá a la humanidad este tercer Acercamiento mayor no lo sabemos ni podemos saberlo. Ocasionará resultados tan definidos como lo hicieron los dos Acercamientos anteriores. Ahora hace algunos años que la Jerarquía espiritual se ha estado acercando más al género humano, y esto es responsable de los grandes conceptos de libertad que hoy están tan cerca de los corazones de los hombres en todas partes y por los cuales la humanidad está luchando ahora. A medida que los Miembros de la Jerarquía se acercan más a nosotros, el sueño de hermandad, de compañerismo, de cooperación mundial y de paz (basada en rectas relaciones humanas) deviene más claro en nuestras mentes. A medida que se acercan visualizamos una nueva y vital religión mundial, una fe universal, a-una en su idealismo básico con el pasado pero diferente en su modo de expresión.
La Exteriorización de la Jerarquía, libro en español págs. 341 a 345, en inglés, págs. 409 a 414.
1 tensity


