Extractos de Discipulado en la Nueva Era, Tomo I y Tomo II
Vigilen cuidadosamente sus pensamientos respecto a los demás, eliminen inmediatamente toda sospecha y crítica y procuren mantenerse mutuamente firmes en la luz del amor. No tienen la menor idea de la potencia de tal esfuerzo, ni de su poder para desatar las ligaduras de cada uno y elevar al grupo a una extraordinaria altura. Por la luz pura del mutuo amor pueden acercarse más a mí y a los instructores en el aspecto subjetivo de la vida y llegar más rápidamente al Portal que conduce al Camino Iluminado. Tienen la oportunidad de demostrar entre sí el valor científico y el poder del amor, considerado como la fuerza de la naturaleza. Esfuércense por demostrarlo, así cada uno liberará lo que necesita para establecer cambios poderosos y vitales en los cánones y propósitos de la vida de los miembros del grupo. El amor no es un sentimiento ni una emoción, tampoco un deseo o móvil egoísta para actuar correctamente en la vida diaria. Amar es esgrimir la fuerza que guía los mundos y conduce a la integración, unidad e inclusividad, que impele a actuar a la Deidad misma. El amor es algo muy difícil de cultivar, debido al egoísmo inherente en la naturaleza humana, y difícil de aplicar en todas las condiciones de la vida, y su expresión exigirá al máximo lo que puedan dar y el abandono de toda actividad personal egoísta.
La hermandad es una comunidad de almas impulsadas por el deseo de servir, impelidas por un impulso espontáneo de amar, iluminadas por una Luz pura, fusionada y mezclada con devoción en grupos de Mentes servidoras y energizadas por una sola Vida. Sus Miembros están organizados para desarrollar el Plan con el cual hacen conscientemente contacto y con el cual deliberadamente cooperan.
… les pido que cada uno vigile con creciente cuidado la vida emocional y sus reacciones y también en particular el más minúsculo brote de glamour. Les llamaría la atención sobre el hecho de que el surgimiento de condiciones emocionales o de glamour en la expresión de vuestra vida no indica necesariamente fracaso. Sólo hay fracaso cuando uno llega a identificarse con esas condiciones astrales y a sucumbir a los antiguos ritmos. Pueden comprobar el éxito cuando, en la práctica de la meditación asignada, seguida con regularidad, aparecen condiciones indeseables; deben reconocerlas por lo que son, y evocar en ustedes esa “divina indiferencia” que deja morir de inanición a la emoción o al glamour, al privarlos del “poder nutritivo” de la atención. Toda la historia del verdadero control emocional está contenida en esta última frase. El proceso de alcanzar este control constituye uno de los períodos más difíciles en la vida del discípulo y, desde el punto de vista del tiempo, uno de los más prolongados. Para esto deben estar preparados.
… les pediría… esforzarse por hacer un contacto conmigo en el momento de la Luna Llena cada mes. Hagan sacrificio en orden a establecer esta relación mensual como yo haré mis ajustes para contactarlos. Quisiera acentuar la necesidad de que mantengan la idea de este contacto durante los tres días previos a la Luna Llena misma, con aspiración y confianza y luego durante tres días después con expectativa. Señalaré también la importancia primordial de hacer de esto una actividad grupal, no un contacto personal… el contacto a establecer conmigo es grupal y, como grupo, tratarán de fortalecer el vínculo entre nosotros. Por lo tanto, este acto de servicio grupal debe prestarse en forma altruista y sin esperar nada personal. Debido a la presión del tiempo y al servicio urgente, soy uno de los varios instructores que se comprometieron a mantener, durante los próximos años, doce horas disponibles antes de la Luna Llena de cada mes para contactos con sus discípulos, de modo que en cualquier momento durante esas doce horas, los servidores del mundo y los discípulos puedan intentar llegar hasta nosotros. Esto facilitará un tanto el trabajo de ustedes, pues por lo tanto no necesitan observar la hora exacta de la Luna Llena, excepto que esto sea fácilmente posible. Prestar servicio en el mundo en estos días requiere una constante presión y atención, y el trabajo es muy arduo. Quizá no siempre sea posible hacer el acercamiento en la hora exacta de la Luna Llena, aunque siempre a esa hora, silenciosa e internamente, pueden elevar su corazón y sus ojos al Eterno. Pero pueden acercarse en algún momento durante las doce horas anteriores. Cuando lo hagan correctamente, me encontrarán esperando. Vayan a su trabajo con clara visión, un corazón amoroso y un amor comprensivo. Entonces mucho podrá realizarse.
Dos días antes del momento de la Luna llena, les pido que empiecen a cultivar esa actitud interna de equilibrado recogimiento que sentará las bases correctas para un trabajo mayor y ayudará a trasladar el foco de atención del trabajo objetivo al subjetivo. Es más una actitud que una actividad. Reflexionen sobre esta frase. Es un estado de conciencia que puede llevarse a cabo, no importa cuáles sean la actividad y el interés externos; tampoco implica guardar un silencio externo o el cese de nuestras actividades normales. Constituye parte del entrenamiento, teniendo como meta (para el discípulo) vivir una vida dual —vida de activa participación en los asuntos del mundo y vida de intensa preocupación mental y espiritual.
Realicen un definido esfuerzo durante estos dos días, a fin de elevar su conciencia un poco más durante los tres momentos espirituales que tienen lugar cada día: la meditación por la mañana, la recapitulación a mediodía y el contacto vespertino.
No se preocupen indebidamente. Para el alma no hay luz ni oscuridad, sino sólo existencia y amor. Dependan de esto. No hay separación, sino sólo identificación con el corazón de total amor; cuanto más amen, más amor puede llegar a otros a través de ustedes. Las cadenas del amor unen el mundo de los hombres y el mundo de las formas, constituyendo la gran cadena de la Jerarquía. El esfuerzo espiritual que se les pide realizar es desarrollarse y llegar a ser un centro vibrante y poderoso de ese fundamental Amor universal.


