Quisiera traer aquí a vuestras mentes la enseñanza de la Sabiduría Eterna dada en La Doctrina Secreta y elaborada por mí en mis libros posteriores, de que el Sol tiene que ser descubierto y conocido en su triple naturaleza que es triple como es la Trinidad. La siguiente tabulación puede que sirva para aclarar un poco más esta idea:
Sol físico… Forma… Personalidad… Influenciando Cruz Mutable.
Corazón del Sol… Conciencia del Alma… Influenciando Cruz Fija.
Sol Central espiritual… Vida… Influenciando Cruz Cardinal.
Con la palabra “influenciando” aquí me refiero a las energías fluyendo a raudales desde estos tres aspectos del Sol a través de las tres Cruces hacia nuestro planeta. Reflexionen sobre esto y recuerden también que nuestro Sol está viajando a través del espacio (llevando consigo a nuestro sistema solar en su esfera de influencia) alrededor de nuestra propia estrella condicionante y central, que correctamente se ha presumido que existe en la constelación Tauro, el Toro, encontrándose en las Pléyades. Al mismo tiempo parece, desde la perspectiva de nuestro planeta, estar pasando a través de los doce signos del zodiaco; este es un símbolo macrocósmicamente considerado, del dramático punto de vista centralizado del ser humano individual, el microcosmos. Es interesante comparar el simbolismo y la verdad subyacente conectada con los zodiacos menor y mayor y con sus ciclos de doce meses y de 25.000 años. Ellos confirman mucho de lo que les he dado respecto del alma, influenciada por los planetas esotéricos eventualmente, y la personalidad, influenciada por los planetas ortodoxos. El zodiaco mayor es simbólico del alma, y el menor de la personalidad. En el ciclo de la personalidad el zodiaco menor condiciona la trayectoria de la personalidad y las doce casas planetarias son de importancia dominante. Más tarde, la influencia de los doce signos reemplaza a la influencia de los planetas.
“El sol es una estrella central y no un planeta.” D. S. I, 144 (llamada). (Por lo tanto, cuando se lo incluye entre los planetas, como lo está, es simplemente porque representa o vela a un planeta escondido). [e501]
El sol es meramente uno de esos soles que… “son girasoles de una luz superior”. Está “morando en el vehículo de un Dios o de una hueste de Dioses, como millardos de otros soles.”D. S. II.
“El sol es el depósito de fuerza vital, que es el nóumeno de electricidad.” D. S. II, 230.
“El sol no era un planeta sagrado.” D. S. III, 38.
“El sol… tiene su crecimiento, cambios, desarrollo y evolución gradual.” D. S. II, 304.
“El sol es materia y el sol es espíritu.” D. S. II, 179. “El sol es un gran imán. La sustancia solar es inmaterial.” D. S. II, 198.
“El sol (es decir, el sistema solar) tiene a Alcyone, en las Pléyades, como centro de su órbita.” D. S. II, 201. [i670] “El Logos con las siete jerarquías forman un solo Poder, así, en el mundo de forma, el sol y los siete planetas principales constituyen una sola potencia activa.” D. S. III, 38.
“El sol, la luna y Mercurio fueron la primitiva trinidad de los Egipcios (Osiris, Isis y Hermes).” D. S. IV.
“La Trinidad está simbolizada por el sol:
a. El sol espiritual central—Dios el Padre.
b. El corazón del sol—Dios el hijo.
c. El sol físico—Dios el Espíritu Santo.”
“… es en el sol, más que en ningún otro cuerpo celeste (es decir, en nuestro sistema solar), que el Poder desconocido colocó el asiento de su morada.” D. S. V, 196.
“El sol espiritual central es reflejado por el… sol.” D. S. V, 196/7.
“El sol es una de las nueve deidades que presencian toda acción humana.” D. S. V, 245 (llamada).
“El sol era la imagen de divina inteligencia o sabiduría… La palabra ‘sol’ se deriva de ‘solus’, el Único o El que está solo, y el nombre griego ‘Helios’ significaba el Altísimo. El sol visible es sólo el astro central pero no el sol espiritual central.” D. S. V, 252.
“El sol era el luminar dador-de-vida y dador-de-muerte.” D. S. V, 260.
“La energía pura de inteligencia solar procede del luminoso asiento ocupado por nuestro sol en el centro del cielo, siendo esa energía pura el Logos de nuestro sistema.” D. S. V, 196.
“El misterio del sol es tal vez el más grandioso de todos los innumerables misterios del ocultismo.” D. S. V, 195.
El sol… “solía ser llamado ‘el ojo de Júpiter’. D. S. V, 251. Platón mencionó a Júpiter-Logos, la Palabra o el sol. D. S. V, 251. El verdadero color del sol es azul. D. S. VI, 102 (llamada).
“Este Yo, el supremo, el único y el universal, fue simbolizado en ‘el plano de los mortales’ por el Sol, cuyo vivificante fulgor es emblema a su vez del alma —matando las pasiones terrenales que siempre han sido un impedimento para la reunión del Yo Unidad (el Espíritu) con el Omni-Yo. De aquí el [i672] misterio alegórico… Fue establecido por los Hijos de la Neblina Ígnea y de la Luz.” D. S. V, 244. [e503]
Mucho será revelado respecto a vida y propósito individual cuando el sino de ciertos planetas (en los varios signos zodiacales) sea propiamente investigado y captado, e interpretadas sus significaciones simbólicas. Por ejemplo, es bien conocido, teórica y matemáticamente que:
El Sol está exaltado en Aries. Aquí el Sol representa la vida del espíritu que llega a plena expresión como resultado del gran proceso evolutivo, iniciado en Aries. La vida de Dios, que en este signo es “puesta en actividad”, eventualmente logra consumación. Latencia deviene potencia y medianoche se funde en mediodía. Dios, el Padre, rige.
Cuando se vea la gloria del Dios interno en el hombre y cuando resplandezca su radiación, entonces se dirá de él lo mismo que se ha dicho respecto a los que lo han precedido en el Sendero: “Nacerá el Sol de Justicia y en sus alas traerá salud.
Extraído de: Un Tratado sobre Fuego Cósmico (edición en revisión, 2024) y Astrología Esotérica, Alice Ann Bailey.


