“Neptuno no pertenece realmente a nuestro sistema, a pesar de su aparente conexión con el Sol. La conexión es imaginaria.” D. S. I, 147 (llamada).
“Entre los orbes secretos o Ángeles estelares… Neptuno no fue incluido.” D. S. II, 271.
“Neptuno es el Dios del razonamiento.” D. S. IV, 349.
Uno de los planetas más ocultos, Neptuno, preside a los “devas de las aguas”, siendo una emanación de ese planeta el Señor deva que los preside, Varuna, el Raja del plano astral. Los estudiantes hallarán de profundo interés estudiar la estrecha interacción por lo tanto entre:
- El sexto plano, el plano astral, y el sexto subplano del plano físico, el subplano líquido.
- El sexto subplano de cada plano en el sistema solar y su relación entre sí.
Aquí se hallará una razón por la cual los hombres de un tipo relativamente bajo de cuerpo físico y teniendo un cuerpo astral que contiene algo de materia del sexto subplano, son responsivos a cosas superiores y tienen una aspiración espiritual. La influencia que emana del sexto subplano del plano búdico evoca una respuesta recíproca de la materia del sexto subplano en otros cuerpos, y el sexto principio de budi bajo la Ley de Correspondencias intensifica esa vibración.
Neptuno es uno de los nombres bajo el cual el Logos planetario de uno de los tres esquemas principales es conocido sobre nuestro planeta. Algunas de Sus influencias y energías afectan supremamente a la esencia deva de la materia de este sexto subplano, llegando a ellas vía el Señor Raja Varuna. Este conocimiento es de valor práctico astrológicamente, pues permitirá a los hombres comprender la naturaleza de [728] sus propios cuerpos físicos, y sobre todo de sus cuerpos astrales. Es un hecho oculto que el tipo de materia astral en el cuerpo de un hombre decide la cualidad de la sustancia acuosa de su cuerpo físico. En ocultismo, no hay disociación alguna de las naturalezas físico-psíquicas, pues la última determina la primera. El planeta Neptuno por lo tanto tiene un profundo efecto y una estrecha conexión bajo la Ley de Correspondencias con el sexto, o plano astral, el cual es el plano de la porción líquida del cuerpo físico logoico, con el sexto subplano del plano físico, o con la porción líquida del cuerpo físico humano y del cuerpo físico planetario, también con el sexto tipo de energía o fuerza, o el sexto rayo.
El esquema mayor que preside Neptuno forma un triángulo sistémico de gran interés para astrólogos esotéricos con el sexto esquema y otro más. Esto lo simboliza el tridente de tres puntas que sostiene el dios Neptuno siempre que se lo representa, los dientes siendo literalmente los triángulos simbólicos conectados entre sí por tres líneas de fuerza.
Este planeta tiene también una relación vital con el sexto principio logoico, o Budi, y por lo tanto el sexto principio del hombre. Ningún hombre comienza a co-ordinar los vehículos búdicos hasta que cae bajo influencia neptuniana en alguna vida u otra. Cuando esto sucede, el horóscopo de su personalidad mostrará influencia neptuniana dominando en alguna parte.
El esquema neptuniano gobierna uno de los tres senderos de retorno, reúne en sí finalmente a todos esos Egos que logran primariamente a través de la manipulación del sexto tipo de energía usualmente llamada devoción. Es influencia neptuniana asimismo la que preside y hace posible la segunda Iniciación, en donde el iniciado produce resultados en el cuerpo astral, y en donde sus centros astrales son el objeto de la atención del Hierofante. Este tipo particular de energía fluye a través de tres centros:
- ese particular centro de la cabeza que está vinculado con el centro cardíaco,
- el centro cardíaco,
- el plexo solar.
El planeta Neptuno, junto con el Logos planetario del sexto rayo, controla los centros astrales en el hombre. Esta declaración lleva consigo mucha significación esotérica macrocósmica.
En el misterio del mar y el secreto de su oculta “desecación” o absorción esotérica, será revelada finalmente la significación subyacente:
a. El impulso sexual, interpretado macrocósmica y microcósmicamente.
b. La cesación del deseo.
c. La dirección del fuego al centro laríngeo en lugar de a los órganos generativos.
d. Pralaya y oscuración.
e. El significado de las palabras “No habrá más mar” que se encuentran en La Biblia cristiana.
Cuando mediten sobre estos pensamientos, los estudiantes hallarán conveniente tener en cuenta el hecho de que Neptuno es uno de los planetas principales o sintetizadores, que es un planeta “absorbente” o “abstractivo”, y que está conectado con el proceso por el que se demuestra perfección final. El Hijo es hecho perfecto, y la encarnación cósmica es llevada a un cierre.
Hay también una conexión esotérica muy estrecha entre el hecho que está detrás de las palabras bíblicas “el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas” y la ordenada actividad legítima de la Gran Madre cuando realiza su obra de construcción-del-cuerpo bajo el impulso del deseo. La verdadera relación entre el plano astral y el plano físico sólo se volverá evidente cuando los estudiantes tengan cuidadosamente en cuenta que el plano astral del sistema solar es el sexto subplano del plano físico cósmico y constituye la suma total de la sustancia líquida del cuerpo físico logoico. Cuando esto es conciencializado, la obra de la esencia dévica tiene debido lugar; el factor de deseo, o de moción astral, y su acción refleja sobre el cuerpo físico vía el sexto subplano se volverá evidente, y la Gran Madre será vista activamente involucrada, bajo la influencia del deseo, en la obra de construir, nutrir y producir ese calor y esa humedad que hacen posible la manifestación. La Madre es el más grande de los devas, y está estrechamente vinculada con los devas de las aguas, pues humedad de un tipo u otro es esencial para toda vida.
El sexto principio, por lo tanto, o el aspecto amor (el principio Cristo), y el sexto plano, están conectados; hay una interacción de energía entre el cuarto éter cósmico, o energía búdica, y el sexto plano, o energía astral. Los devas en estos dos planos pertenecen esencialmente a grupos que preside la influencia neptuniana, de ahí que el plano astral puede reflejar, y finalmente reflejará, directamente al búdico.
“Sirio… influye nuestro entero sistema psíquicamente vía los tres esquemas sintetizadores —Urano, Neptuno, Saturno.” F. C. 332.
“Un grupo peculiar de Seres conectados con cierta constelación y el Dragón menor… tienen su hábitat en Neptuno y trabajan con el sexto principio en el sistema solar. ” F. C. 452.
“La Ley de Sacrificio y Muerte… Es Vulcano y Neptuno en oposición, lo cual hasta ahora es una cosa casi incomprensible para nosotros.” F. C. 499-500.
“Neptuno:
- Preside y hace posible la 2da. iniciación.
- Es uno de los planetas sintetizadores mayores. [i667]
- Es un planeta absorbente o abstractivo.
- Está conectado con el proceso perfeccionador”. F. C. 728/9.
“Neptuno es el repositorio de las ‘llamas solares’.” F. C. 918.
Extraído de: Un Tratado sobre Fuego Cósmico (edición en revisión) y Astrología Esotérica, Alice Ann Bailey.


