COROLARIO DE LAS CATORCE REGLAS PARA INICIACIÓN GRUPAL

Ideas para Reflexión:

El mundo hoy está en medio de la agonía. Así como en el Ego que evoluciona el momento de mayor desarrollo es frecuentemente el momento de mayor dolor (si la capacidad de comprensión está a la altura de la oportunidad), lo mismo sucede en el mundo en evolución. A aquellos de ustedes que tienen la visión interna y comprensión intuitiva les llega la oportunidad de ayudar a esa capacidad de comprensión y conducir a un mundo desesperado —arrojado profundo en la oscuridad y la angustia— un paso más cerca de la luz. El trabajo que deben realizar consiste en tomar el conocimiento que poseen y ajustar su aplicación a la necesidad del mundo de manera que el reconocimiento de la verdad pueda ser rápido. En el corazón de cada hombre está oculta la flor de la intuición. De eso pueden depender, y ningún hecho eterno o cósmico revestido de una forma apropiada dejará de recibir su recompensa de reconocimiento y comprensión.

Regla I

No es posible en estas breves instrucciones tratar adecuadamente el aspecto voluntad de la divinidad, ni tampoco serviría en este tiempo. Los aspirantes tienen que aprender la naturaleza de la voluntad por el poder de la iluminación interna y por ciertos reconocimientos inteligentes. Aprenden la naturaleza del yo mediante la ayuda de la personalidad, la sombra o distorsión de la voluntad divina. Pasan de la expresión de la voluntad quees puramente egoísta, auto-suficiente y auto-enfocada, a la captación de la voluntad grupal y al esfuerzo de corporizar esa voluntad grupal. Esta voluntad grupal siempre concierne a aquello que no es la voluntad del yo separado.

A medida que esta capacidad de estar altruistamente descentralizado crece y se desarrolla, el aspirante alcanza un punto donde la vida del grupo y el bien del grupo es visto como una parte integral de un Todo mucho mayor. Este Todo mayor es ser Mismo, divorciado de la forma pero siempre obrando mediante forma mientras está en manifestación, y trabajando con planificado propósito. Crece entonces la realización de que inteligencia y amor no son suficientes, sino que deben ser complementados e implementados por la voluntad, la cual es propósito activo inteligente, aplicado con amor.

… La voluntad es el principio gobernante del próximo o venidero sistema solar, el cual será traído a la manifestación por intermedio de esos seres humanos que —en este sistema solar— lleguen a la plena expresión del aspecto voluntad. Entonces, en la venidera manifestación consumadora, el amor será para el aspecto voluntad lo que la inteligencia es, en este sistema solar, para el amor.

Regla II

4. Trabajen desde el punto de todo lo que está dentro del contenido de la vida unida del grupo.

Esto no es, como podría parecer, el esfuerzo de hacer el trabajo para la humanidad como es planeado o deseado por el grupo con el cual el iniciado se encuentra asociado. El modo de trabajo abarca una fase anterior en la que el discípuloaceptado aprende mucho. Primero, encuentra un grupo en el plano físico cuyos ideales y planes para el servicio están de acuerdo con su idea de correcta actividad, y a este grupo él se afilia, trabaja, aprende, y al aprender sufre mucho. Luego encuentra su camino hacia el Ashrama de un Maestro, donde su esfuerzo es cada vez más aprender a usar la voluntad a fin de llevar a cabo el Plan y acomodarse a los métodos y planes grupales, trabajando bajo la ley de obediencia oculta para el bienestar de la humanidad.

El iniciado, sin embargo, no trabaja de ninguna de estas maneras, aunque ha adquirido el hábito de correcto contacto con organizaciones en los tres mundos y correcta cooperación con la Jerarquía. Él ahora trabaja bajo la inspiración del aspecto vida y la identificación con el mismo —el unido aspecto vida de su grupo de rayo y de todos los grupos. Esto quiere decir que él comprende plenamente la significación de la vida involutiva y la vida evolutiva. El servicio del iniciado es invocado por el grupo o grupos que necesitan su ayuda. La respuesta del iniciado es una evocación oculta dada al unísono con el grupo de servidores con el cual está afiliado en el lado interno. Esto es algo muy distinto del modo de servicio generalmente comprendido.

Regla III

Esta es quizás una de las dos reglas más ocultas que el iniciado tiene que dominar, ya sea como un individuo o en conjunción con su grupo. El grupo reconoce y trabaja bajo la compenetrante influencia del propósito; el iniciado individual trabaja con el plan. La expresión grupal, hasta donde se extiende en cualquier momento dado en tiempo y espacio, está en línea con la voluntad de Aquel en Quien vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser, la Vida de todo lo que es. El iniciado individual usa la fuerza atractiva (a la que nosotros damos el frecuentemente engañoso nombre de amor) de esa Vida fundamental para reunir aquello que dará cuerpo a la forma y así manifestar la voluntad. El grupo puede ser, y frecuentemente es, responsivo al “brillante centro”, Shamballa, donde el iniciado por sí mismo y en su propia identidad esencial no puede responder así. El individuo debe ser protegido, por el grupo, de las terribles potencias que emanan desde Shamballa. Estas deben ser reducidas para él por el proceso de distribución, de manera que su impacto no se enfoque en cualquiera de sus centros o en todos sus centros, sino que sea compartido por todos los miembros del grupo. Aquí está la clave de la significación del trabajo grupal. Una de sus principales funciones, esotéricamente hablando, es absorber, compartir, circular y luego distribuir energía.

Cuando el estrépito de la batalla, el humo y fuego de los bombardeos y los crueles efectos sobre los cuerpos humanos se hayan desvanecido en el pasado, al aspirante comprensivo le será evidente que mucho mal ha sido destruido en todos los campos de actividad humana —en el campo de la religión teológica, en el campo de la política y en el campo de la competencia económica egoísta. A la humanidad le corresponderá entonces precipitar y estabilizar el emergente bien, y esto lo aprenderán a hacer mediante la utilización de la tercera energía de Shamballa —la energía de organización. El nuevo mundo será construido sobre las ruinas del viejo. Se levantará la nueva estructura. Hombres de buena voluntad en todas partes, bajo la guía del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo, se organizarán ellos mismos en batallones de vida, y su primera gran tarea será el desarrollo de rectas relaciones humanas mediante la educación de las masas. Esto significa el desarrollo en paralelo de una opinión pública esclarecida, la cual es (hablando esotéricamente) correcta respuesta al sonido que trasmite la voluntad de Dios a los oídos de los atentos. Entonces la humanidad en efecto saldrá del desierto, dejará los mares atrás y sabrá que Dios es Fuego.

Regla IV

El aspecto voluntad de la divinidad puede hallar expresión sólo a través de la humanidad, pues el cuarto reino en la naturaleza está destinado a ser el agente de la voluntad para los tres reinossubhumanos. Por lo tanto fue esencial que el espíritu de inclusividad y la tendencia a la identificación espiritual debieran estar desarrollados en la humanidad como un paso preparatorio al desarrollo de respuesta al propósito divino. Es absolutamente esencial que la voluntad-al-bien sea desplegada por los discípulos del mundo de manera que buena voluntad pueda ser expresada por el grueso de la humanidad. La voluntad-al-bien de los conocedores del mundo es la simiente magnética del futuro. La voluntad-al-bien es el aspecto Padre, mientras que buena voluntad es el aspecto Madre, y por la relación de estos dos la nueva civilización, basada en sólidas líneas espirituales (pero totalmente diferentes), puede ser fundada. Encomendaría este pensamiento a la conciencia de ustedes pues significa que dos aspectos de trabajo espiritual deben ser nutridos en el futuro inmediato, pues de ellos depende la más distante esperanza de felicidad y de paz mundial. Debe llegarse al Nuevo Grupo de Servidores del Mundo y la voluntad-al-bien desarrollarse en ellos, y simultáneamente debe llegarse a las masas con el mensaje de buena voluntad. La voluntad-al-bien es dinámica, poderosa y efectiva; está basada en la conciencialización del plan y en la reacción al propósito como es detectado por quienes o bien son iniciados, y están conscientemente en contacto con Shamballa, o discípulos que similarmente son una parte de la Jerarquía pero no son todavía capaces de contactar al Propósito central o Vida. No habiendo tomado todavía la tercera iniciación, la vibración monádica es para ellos mayormente desconocida. Sería tan peligroso para ellos ser capaces de llegar a Shamballa (antes de la tercera iniciación cuando todas las tendencias de la personalidad son obliteradas) como lo sería enseñar a las masas de hombres, hoy, técnicas de voluntad que efectivizarían su voluntad todavía egoísta. La principal dificultad sería que los discípulos se destruirían, mientras que el hombre común se perjudicaría.

Esta exégesis de la Regla IV es necesariamente breve porque es de tan profunda significación que requiere cuidadoso estudio, frase por frase, y aun así está muy ampliamente más allá de la captación de la mayoría de los lectores. Sin embargo, para los discípulos será útil reflexionar sobre los diversos significados (hay varios) y sobre las implicaciones esotéricas.

Regla V

Les recordaría que una de las nuevas cosas que verá la futura era de expansión espiritual, es la inauguración de algo totalmente nuevo: Iniciación Grupal. … Además debe recordarse que a medida que la humanidad se desarrolla y cada vez más personas comienzan a funcionar como almas, la naturaleza del alma (la cual es relación) comienza a tener un efecto; los hombres devienen más amplios en su perspectiva y su visión. Desaparece la perspectiva del yo separado, y la relación grupal y el interés grupal reemplazan esa relación y ese interés intensos, personales e interiores que han hecho al hombre en evolución lo que es: ante todo una personalidad integrada, y luego un discípulo —un candidato a la iniciación.

La clave de todo este trabajo esotérico demandado por Shamballa, se halla en el desarrollo del Arte de Visualización. A través de visualización, tres expresiones de la conciencia humana llegarán a ser posibles:

  1. El antakarana podrá ser construido y el fulgor de la Tríada será definitivamente visto. Tal será la nueva visión —un resultado del desarrollo del sentido de visión.
  2. Grupos, grandes totalidades y síntesis mayores también serán visualizados, y esto conducirá a una definitiva expansión de conciencia. Así se desenvolverá el sentido de síntesis.
  3. Todo arte creativo será fomentado por este entrenamiento, y el nuevo arte del futuro en todos los sectores de la creatividad se desarrollará rápidamente a medida que prosiga el entrenamiento. El desenvolvimiento del sentido de visión y del sentido de síntesis, a través de visualización, conducirá a un sentido de vivencia en la forma.

Regla VI

Todos los discípulos conocen algo de la cualidad y el poder revelador de la intuición; constituye a veces (por su misma rareza) una muy importante “excitación espiritual”. Produce efectos y estímulo; indica futura receptividad a verdades tenuemente presentidas y tiene afinidad (si sólo pudieran comprenderlo) con todos los fenómenos de previsión. Registrar algún aspecto de comprensión intuicional es un evento de importancia mayor en la vida del discípulo que está comenzando a hollar el Sendero hacia la Jerarquía. Da testimonio, que él puede reconocer, de la existencia de conocimientos, sabiduría y significaciones de los que la intelectualidad de la humanidad todavía no se percata; le garantiza la posibilidad, en desarrollo, de su propia naturaleza superior, una conciencialización de sus conexiones divinas y la posibilidad de su máxima y más elevada realización espiritual; reemplaza constantemente al conocimiento del alma, y la energía que afluye a su concienciadesde la Tríada Espiritual —particularmente la energía de las esferas de actividad sexta y séptima—es la energía específica y particular que finalmente ocasiona la destrucción del cuerpo causal, la aniquilación del Templo de Salomón y la liberación de la Vida.

Entonces lo que en tiempo y espacio ha sido denominado alma “avanza en la vida”. La evolución como nosotros ahora la comprendemos, cesa; sin embargo el desenvolvimiento evolutivo prosigue a lo largo de nuevas líneas que están basadas en el pasado pero que producen resultados muy diferentes de aquellos detectados incluso por el discípulo avanzado en sus momentos más elevados. Aparece una nueva expresión-de-vida que avanza liberada de toda forma aunque sujeta todavía a limitaciones “dentro del círculo de influencia de la Vida mayor”, pero no limitada por la vida dentro de las muchas formas que progresan, rodeadas por ese círculo, ese divino círculo-no-se-pasa. Todavía está el amplio y confinador barrido del propósito y la intención-de-vida del Logos planetario, pero dentro de esa periferia y esfera de actividad las Tríadas se mueven con perfecta libertad. Su empuje adelante hacia los estados superiores del Ser es llevado a cabo conforme al impulso de vida de Aquel en Quien ellas viven, se mueven y tienen su ser. Observarán, por lo tanto, que estas palabras en realidad abarcan o tratan procesos de vida y no construcción de la forma o la experiencia en las formas, como suele entenderse.

Una consideración de estas verdades actualmente inaccesibles, puede servir para inspirar vuestras mentes, evocar vuestra intuición y darles visión y aumentada percepción espiritual.

Regla VII

Esta Regla que es nuestro tema a considerar en este momento es de profunda significación e interés esotérico; concierne a la vida de Shamballa y a los propósitos del Gran Concilio. Esta es además una regla de rara belleza y extraordinarias implicaciones, y me ofrece la oportunidad de explayarme sobre un tema poco conocido o comprendido por cualquier esoterista en el grupo esotérico término medio. La razón de esto es que sólo a medida que se acerca el nuevo ciclo —como hoy se está acercando— devienen posibles y evidentes la enseñanza nueva y más completa, el horizonte grandemente ampliado y la percepción enormemente mejorada del observador y trabajador espirituales.

Las dos reglas que siguen revelarán las cuestiones aún más claramente y, cuando sean mejor comprendidas, explicadas y amplificadas, delinearán para ustedes los procesos y métodos del trabajo jerárquico, llevadoadelante en conjunción con el Gran Concilio de Shamballa. A esto debe agregarse la cooperación —hasta donde sea posible— de todos los hombres esclarecidos, trabajando bajo los portadores de Luz, los Maestros, y bajo la inspiración de las Luces que llevan a cabo la voluntad de Dios.

En lo antedicho he procurado darles alguna leve idea de la relación existente entre la Jerarquía y Shamballa. Hice esto en orden a que ustedes pudieran captar alguna medida de la síntesis subyacente en la entera vida planetaria; en orden también a que esta regla para iniciados pudiera ser interpretada según lo previsto, en la medida de lo posible, para la conciencia no iniciada; y finalmente, en orden a que todo el concepto de Shamballa y su inmensa reserva de energía, a la cual llamamos la voluntad o la vida de Dios, pueda ocupar el lugar que le corresponde en la presentación oculta de la verdad. La voluntad de Dios y la vida de Dios son esotéricamente términos sinónimos, y cuando el aspecto vida de un individuo y su voluntad espiritual, altruista, estáncompletamente sincronizados, entonces tienen —en un ser humano— la plena expresión de la divinidad o lo que ha sido llamado esotéricamente, “Shamballa es consumado en él”.

Esto también es, desde luego, sólo relativo, pero la expresión de esta relación puede elucidar el problema en alguna medida, y el aspirante o discípulo necesita recordar que sólo a través de las analogías del Macrocosmos existentes en el microcosmos puede llegar el esclarecimiento. ¿Y cómo, les pregunto, puede comprender la relación existente entre los tres grandes centros planetarios (Shamballa, la Jerarquía y Humanidad) cuando hasta ahora él apenas se conoce a sí mismo como un ser humano? ¿Cómo puede captar estas verdades fundamentales y avanzadas cuando recién está comenzando a aprender la naturaleza de la cualidad jerárquica de amor y cuando su voluntad espiritual (que lo conecta con Shamballa) hasta ahora está totalmente sin despertar? Y quiero decir, totalmente. Pero pueden captarse los tenues contornos del cuadro general, y cada década en el futuro verá al aspirante y al discípulo más capaces de captarlos.

Regla VIII

… la Ciencia de Invocación y Evocación subyace en todos los procesos mundiales, … es la energía inspiradora detrás de todo desenvolvimiento evolutivo y crea el medio o canal de comunicación relacionada entre los grandes centros en nuestro planeta, a través de los cuales fluye la vida de nuestro Logos y son elaborados Sus propósitos.

La voluntad dirigida Una (del individuo, de humanidad, de la Jerarquía) y los grandes Señores de Shamballa, obrando a través de los tres centros mayores (coronario, cardíaco y laríngeo; Humanidad, la Jerarquía y Shamballa)… energizan a los siete centros (hasta el punto de abstracción), usando la línea recta del antakarana desde arriba hacia abajo (desde el centro de poder, el coronario o Shamballa) y recogen todo hacia arriba a un punto que no es ninguno de los Tres (Shamballa, la Jerarquía y Humanidad) y los ignora, pues ellos ya no deben limitar la vida. Este punto está fuera de manifestación totalmente. La abstracción es completa.

Reflexionen, por lo tanto, sobre esta doctrina de abstracción. Abarca todos los procesos de vida, y les trasmitirá el eternamente precioso secreto de la Muerte, que es entrada a la vida.

Espacio de Silencio…

Regla IX

Elocuentemente pero a la ligera, el neófito habla de identificarse con otros, y ansiosamente se esfuerza por cerciorarse de cuál es su grupo y fusionarse con él; sin embargo, al hacerlo, el constante concepto de la dualidad está siempre presente —él mismo y todos los otros yoes, él mismo y el grupo, él mismo y la energía grupal de la que ahora pueda hacer uso. Sin embargo esto no es así en realidad. Donde se logra verdadera identidad no hay sentido alguno de esto o aquello; donde la fusión es completa no hay reconocimiento alguno de actividad individual dentro del grupo, porque la voluntad del alma fusionada es idéntica con la del grupo y automática en su obrar; donde está presente verdadera unidad, el postulante individual se convierte sólo en un canal para la voluntad y actividad del grupo, y ello con ningún esfuerzo de su parte sino simplemente como una reacción espontánea.

Así como el discípulo entra al mundo de significado y así puede interpretar eventos, así como la Jerarquía obra en el mundo de mediación, aplicando el Plan que el mundo de significado ha revelado, así el iniciado superior obra conscientemente en elmundo de propósito que el Plan implementa, el mundo de significado interpreta y el mundo de eventos expresa en orden secuencial y según la Ley evolutiva.

El símbolo que expresa la puerta de la evolución es la luna creciente; el del proceso de evolución —a medida que afecta la vida material o sustancial del hombre— es el cuarto creciente y el cuarto menguante —el símbolo del creciente deseo y de la desaparición del deseo. El símbolo del mundo de significado es Luz —la luz que brilla sobre los caminos de los hombres, interpretando eventos y otorgando revelación. El símbolo del mundo de mediación es la Cruz que gira, mientras que el símbolo del mundo de propósito es uno doble: la estrella de cinco puntas y luego el radiante corazón del Sol. Recuerden que cuando hablamos y pensamos en símbolos, estamos poniendo algo entre nosotros mismos y la realidad —algo protector, interpretativo y significativo, pero algo sin embargo que vela y oculta. Después de la quinta iniciación se rasgan todos los velos y nada está entre el iniciado y el Ser Esencial.

Regla X

Maya es el factor condicionante en niveles etéricos, y debe ser eludido y superado por el discípulo en probación a medida que él “escapa” de la esclavitud del plano físico. Así aprende a hollar el Sendero del Discipulado. Estas características son, sin embargo, la reacción de la humanidad a las actividades de la evolución deva, correcta y divinamente prosiguiendo con la tarea de implementar la voluntad divina. Cuando la esfera de su actividad entra en contacto con la inteligencia humana, el efecto sobre la humanidad (antes de obtenerse maestría) es compeler a los hombres “a divagar en los campos de maya, a ahogarse en el mar de glamur y a responder al tirón de la ilusión”.

En estos Concilios, Quienes son responsables del desarrollo planetario, a lo largo de ciertas líneas predeterminadas, presentan Sus informes; se toma una decisión en cuanto a los nuevos desenvolvimientos; ciertos tipos de energía, cósmica y solar, son puestos a disposición para llevar adelante los Planes que implementan el Propósito; la evolución de la conciencia en los tres mundos recibe, necesariamente, principal atención. Quisiera que recuerden que esto se refiere no sólo al reino humano y su desenvolvimiento, sino también a los tres reinos subhumanos que son —desde muchos puntos de vista— de igual importancia que el humano. Estas son palabras difíciles de aceptar por la humanidad.

Estas grandes metas son las que lentamente alborean en la conciencia del iniciado a medida que avanza paso a paso por el Sendero de Iniciación. Forzosamente deben ser notadas aquí, aunque se ocupen de materias incomprehensibles para el lector; de lo contrario la iniciación tendería a ser considerada como el logro de una condición relativamente estática y haría que el iniciado fuera a parar a un eterno impasse… La iniciación es de hecho el reconocimiento de las metas que son implementadas desde Shamballa. No es un proceso por el cual un hombre deviene solamente un Miembro de la Jerarquía Espiritual. La iniciación (como el candidato la comprende) es en realidad sólo incidental y preparatoria para el Sendero de la Evolución Superior.

Regla XI

La iniciación grupal no es ningún logro fácil, en particular porque es prácticamente un experimento no probado y constituye esencialmente un esfuerzo precursor. Que tal desarrollo era inevitable, si el crecimiento evolutivo de la humanidad resultaba satisfactorio de alguna manera, fue tempranamente conciencializado por la Jerarquía. Sin embargo, ha llevado milenios para que ello pareciera —como esfuerzo hipotético— posible de alguna manera, y hasta ahora se han intentado sólo experimentos tentativos. El primer objetivo de estos experimentos (sucediendo silenciosamente en varios lugares por todo el mundo) es ver si un grupo de discípulos pueden trabajar juntos de manera tal que pueda observarse —por parte de los Maestros— que una fusión interna está teniendo lugar. Los resultados, hasta el momento, no han sido alentadores. En primer lugar, ha sido difícil hallar discípulos que estén aproximadamente en la misma etapa de evolución, cuyos rayos estén “fulgurando” adecuadamente, y que puedan evidenciar alguna cualidad, o algún tema controlador (si puedo usar tal frase) que compartan al unísono y que bastaría para mantenerlos unidos y resultara lo suficientemente fuerte para contrarrestar las diferencias, preferencias y barreras de la personalidad. No ha sido posible hacer esto, todavía. Grupo tras grupo ha sido probado y ensayado por diferentes Maestros en diversas partes del mundo, y hasta el momento todos esos intentos han resultado fracasos.

Con respecto a la comprehensión y al logro, una sola regla simple se mantiene vigente. La Gran Renunciación deviene posible sólo cuando la práctica de las pequeñas renunciaciones gobierna la vida de un discípulo y de un grupo. Renunciar a la ambición, a todas las ataduras de la personalidad, y la renuncia a todo lo que dificulta el progreso a medida que es revelado al ojo del alma, sienta una base sólida para la gran trasferencia final, basada sobre la renuncia a todo eso que durante eones ha connotado belleza, verdad y bondad, y que ha parecido la meta última de todo esfuerzo aspiracional. El intento de ver eso que se extiende por delante y más allá de la aparente finalidad de la fusión del alma, en este momento está frente a los discípulos, entre ellos algunos de ustedes; y mi sincero deseo es que todos ustedes puedan penetrar más allá del velo del alma y finalmente ver ese velo “rasgarse de arriba abajo” y así estar facultados para decir con aquellos de grado semejante, “Consumado es”. Entonces se abrirá para ustedes como para otros el Camino de la Evolución Superior, y la gloria del Señor será vista en una nueva luz —una luz que atenuará y arrojará a la sombra todas las metas y visiones previas.

Regla XII

La Regla que ahora tenemos que considerar nos trasporta a reinos de energía extra-planetaria, a un mundo de una más amplia conciencia hacia la cual se esfuerzan los iniciados superiores y que se relaciona de una manera peculiar tanto con el pasado como con el futuro. Esta regla además podría ser llamada la fórmula que controla el trabajo del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo.

Las tres reglas restantes para iniciados y discípulos, conciernen al trabajo de la Nueva Era y a la venidera revelación que hará ese trabajo tanto nuevo como posible. Por lo tanto son de suprema importancia para nosotros.

La fase final del propósito divino es la más difícil de indicar, la más difícil de todas, y cuando digo indicar, quiero decir exactamente eso, y nada más definido y claro. ¿Significa algo para ustedes cuando digo que el ritual ceremonial de la vida diaria de Sanat Kumara, implementado por música y sonido y llevado sobre las olas de color que rompen en las costas de los tres mundos de la evolución humana, revela —en las más claras notas y tonos y matices— el secreto más profundo detrás de Su propósito? Apenas tiene sentido para ustedes y se lo descarta como un trozo de escritura simbólica que uso para comunicar lo incomunicable. Sin embargo aquí no estoy escribiendo en símbolos, sino que estoy haciendo una exacta declaración de hecho. A medida que la belleza en cualquiera de sus más grandes formas despunta en la conciencia humana, un tenue sentido es de ese modo trasmitido del ritual de diario vivir de Sanat Kumara. Más no puedo decir.

Aquí hay indicios, por lo tanto, respecto del Propósito divino; cada uno de los siete suplementa y completa los otros seis. Sólo intentando captar toda la síntesis interna llegaremos al más mínimo indicio de la naturaleza de esa excelsa conciencia que ha dado vida a nuestro planeta y a todo lo que está dentro de él y sobre él.

Regla XIII

Que el grupo se disponga a revelar el misterio oculto. Que el grupo demuestre el significado superior de las lecciones aprendidas, y estas son cuatro y sin embargo son una. Que el grupo comprenda la Ley de Síntesis, de unidad y fusión; que el triple modo de trabajo con eso que es dinámico lleve al grupo unido hacia los Tres Superiores donde la Voluntad de Dios domina; que la Trasfiguración siga a la Trasformación y pueda la Trasmutación desaparecer. Que el O.M. sea oído en el centro mismo del grupo, proclamando que Dios es Todo.

No es mi intención interpretar esta frase final de la Regla XIII. Su significado está más allá de vuestra comprehensión más elevada. Concierne a la trasmutación del O.M. en el Sonido originario, trayendo cierta trasformación básica y resultando en una transfiguración que se extiende a todo el planeta y tiene relación con cierta iniciación planetaria mayor. Estas materias no nos conciernen. Ellas sólo conciernen a unos pocos de los Maestros más avanzados. Por lo tanto esperaremos hasta que, mediante resolución, hayamos resuelto nuestros problemas espirituales, trasmutado nuestras naturalezas inferiores y experimentado (undergone) los aspectos inferiores de ambas trasformaciones, y estemos en consecuencia listos para la tercera iniciación —la de la Transfiguración.

Regla XIV

Hemos estudiado las reglas y hemos penetrado profundamente en el mundo de significaciones. Sin embargo, la mayoría de ustedes no ha pasado más allá de la etapa de tantear en el mundo de significado. La razón de esto es que ustedes todavía no han tomado la tercera iniciación. Además les pediría tener en mente que el mundo de símbolos es el de la vida personal, del mundo fenomenal pues esa frase cubre los tres mundos de evolución humana; el mundo de significado es el mundo en el cual el alma vive y se mueve con intención y comprensión; el mundo de significación es el mundo de la Tríada Espiritual, que sólo confiere su libertad plenamente después de la tercera iniciación.

Los estudiantes harían bien en recordar la siguiente secuencia de palabras, corporizando ideas: Símbolo, Significado, Significación, Luz, considerando luz como la energía creativa que emana —la organizadora del símbolo, la reveladora del significado, la potencia de la significación.

La línea, el sendero o el Camino de Resurrección es el “Camino Radiante” al cual hemos dado el engorroso nombre de Antakarana; este Camino conduce recta y directamente desde un gran centro planetario a otro —desde la Humanidad a la Jerarquía y desde la Jerarquía a Shamballa. Este es el Camino de Resurrección.

Por lo tanto, la orden de resucitar, como es comprendida por eliniciado, concierne únicamente a la aplicación de la naturaleza voluntad y del aspecto de Shamballa al impulso de atracción y actividad jerárquica. … Todas estas estupendas palabras que hemos estado tratando se refieren a la cooperación del iniciado con la Voluntad de Shamballa, y por lo tanto, hermanos míos, sólo son tenues indicios para ustedes.

Les daré unas pocas sugerencias simples. Pueden ser de utilidad para todos los aspirantes sinceros:

En la ordenada regulación de la vida llega la síntesis final y el correcto control del tiempo con todo lo que de allí resulta.

En la correcta eliminación de eso que es secundario, y en un sentido de proporción correctamente ajustada, llega esa exactitud y centralización que es la marca distintiva del ocultista.

En la correcta aspiración en el momento señalado llega el necesario contacto y la inspiración para el trabajo que tiene que hacerse.

En la constante observancia de reglas auto-proclamadas llega el gradual refinamiento del instrumento y el perfeccionamiento de los vehículos que serán —para el Maestro— el medio de ayuda entre muchos pequeños.

Les encomiendo el pensamiento antedicho sabiendo que aprehenderán las implicaciones y seriamente considerarán el significado de mis observaciones.

Que vuestra visión pueda expandirse, y que vuestro poder para pensar y reflexionar abstractamente pueda crecer, es mi esperanza y deseo para ustedes.

Los Rayos y las Iniciaciones (edición en revisión)